Los jaliscienses no solamente se sienten inseguros, técnicamente están inseguros, según revelan datos del V Informe de Gobierno, en el que el balance general reporta que durante 2011, todos los delitos de impacto se incrementaron, salvo el fraude, la extorsión telefónica y el robo a negocios (aunque por mínima diferencia).

La estadística se basa en delitos del fuero común denunciados a la Procuraduría de Justicia del Estado durante 2011, aunque debe considerarse que Jalisco cuenta con cifras muy elevadas en materia de cifra negra, es decir, aquellos hechos que no se denuncian.

Datos del Instituto Ciudadano de Estudios sobre la Inseguridad (ICESI) señalan que la pérdida de tiempo y los procesos largos son las principales causas por las que las personas no denuncian; el siguiente motivo es la desconfianza en las policías preventivas y en los Ministerios Públicos (seis de cada diez ciudadanos dudan de la probidad de los funcionarios) y, en tercer lugar, temen apatía para capturar a los criminales.

En el 70% de los casos, los encuestados afirmaron que no pasó nada con su denuncia o el proceso sigue en trámite. Apenas en el 3%, los ciudadanos afirmaron que el delincuente responsable fue puesto a disposición de un juez.

En ocasiones la disposición por querellarse la frenan los propios funcionarios. El 51% de la población que acudió a denunciar tardó más de tres horas en ser atendido, mientras que el 75% afirma haber recibido trato de regular a muy malo.

84% de los delitos no se denuncian en Jalisco, según la Encuesta Nacional sobre Inseguridad 2011.

10% de la población de Jalisco afirma haber sido víctima de un delito en el último año