El Vaticano dio a conocer hoy la carta enviada por el cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin, con las condiciones para la mediación en la crisis política del país sudamericano.

El texto fechado el 12 de agosto, estableció que la Sede Apostólica está dispuesta a intervenir únicamente por invitación explícita tanto del gobierno como de la oposición y después de que inicie formalmente el diálogo, no antes.

La Iglesia católica “tiene en su corazón” el compromiso por la paz y el progreso de las naciones, además de estar disponible “para contribuir a la superación de la crisis que aflige a Venezuela”.

“Dicha disponibilidad podrá ser efectiva a partir de una invitación a la Santa Sede enviada directamente por las partes interesadas, una vez que hayan tomado la firme decisión de iniciar formalmente el diálogo”, precisó.

“Así, el gobierno venezolano y la oposición serán los principales responsables de la mencionada petición y estarán más receptivos para acoger las eventual sugerencias a fin de seguir adelante de manera duradera y provechosa”, agregó.

La carta no fue enviada al presidente venezolano sino al secretario general de la Unasur, Ernesto Samper Pizano. Nicolás Maduro había dicho el pasado fin de semana que el Papa le había escrito para “apoyar la democracia y la soberanía de su país”.

Tras esas afirmaciones, la Santa Sede dio a conocer el contenido íntegro de la misiva escrita por el cardenal como respuesta a otra carta, fechada el 25 de julio que Samper entregó al Vaticano.

En ese mensaje el propio secretario de la Unasur junto con los ex presidentes José Luis Rodríguez Zapatero (España), Martín Torrijos (Panamá) y Leonel Fernández (República Dominicana), pedían a la Santa Sede formar parte del grupo de facilitadores del diálogo entre el Gobierno e la Oposición.

En realidad no fue Francisco el autor de la misiva sino Parolin en su calidad de responsable de la política interior y exterior del Vaticano.

Anteriormente, en abril, se había informado sobre otro mensaje al mandatario, ese sí escrito de puño y letra por Jorge Mario Bergoglio pero que no tuvo respuesta.

La carta del secretario de Estado apuntó que el Papa “bendice y acompaña con la oración” la “ardua misión” de los facilitadores del diálogo.

“(El pontífice) hace votos para que lo antes posible el amado pueblo venezolano pueda retomar el debate cívico en un ambiente de confianza mutua, y deje atrás tanto sufrimientos que soportan sobre todo los ciudadanos más pobre e indefensos”, apuntó.

Consideró que la reconciliación será posible en la medida en que todos los habitantes de ese país, “empezando por los que tienen en manos más directamente los destinos de la patria”, superen las rivalidades y la hostilidad política, y se reconozcan como hermanos.