Tras recuperar los predios expropiados en la colonia La Malinche, delegación Magdalena Contreras, como parte de los espacios para construir la Supervía Poniente, el Gobierno del Distrito Federal (GDF) informó que el diálogo con los vecinos que se oponen a la construcción de la obra se mantendrá, pero sin detener las labores en los terrenos, publicó El Universal.

El 6 de abril de 2010, un decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación expropiaba a los vecinos de esta zona 126 predios, con un total de 336 mil 626.524 metros cuadrados de extensión, que pasarían a manos del GDF para hacer una vialidad que conectará a Santa Fe con Periférico.

Ante las protestas y los litigios interpuestos por los colonos, el gobierno capitalino prefirió dialogar y esperar a que sus negociadores destrabaran la situación, pero eso no se logró. Fue por ello que en julio un campamento improvisado resguardó la zona para evitar lo que hoy primero de enero se hizo realidad.

A seis horas de la entrada de granaderos al área de conflicto, el gobierno capitalino informó que tomó posesión de 50 predios de la citada colonia, pues, fueron debidamente pagados por la autoridad a sus respectivos dueños. En el comunicado también se describió que cuando tomaron los predios no estaban habitados por sus ex dueños y no hubo violencia.

Se Detalló que en punto de las 6:30 horas se entregó la notificación al Frente Amplio en contra de la Supervía, que está en plantón para frenar las construcción, ante el que autoridades se comprometieron a no disolver la protesta, pero dejaron claro que la superficie resguardada es "propiedad del Gobierno del Distrito Federal".

FUNCIONARIOS JUSTIFICAN TOMA DE PREDIOS

Aunque los únicos funcionarios que llegaron a la colonia La Malinche fueron Jesús Lucatero, coordinador de Programas Estratégicos del Distrito Federal, y el secretario de Obras de esta capital, Fernando Aboitiz, algunos servidores públicos del GDF se pronunciaron vía Twitter a favor de la determinación sobre el caso de la Supervía Poniente.

El subsecretario de Gobierno, explicó que la entrada de la fuerza pública se debió a que Jesús Lucatero y Fernando Aboitiz fueron agredidos durante el diálogo que se pretendía entablar este día por la mañana.

Por su parte, Alfonso Brito, director de Comunicación Social del GDF, expresó que la toma de los terrenos era el derecho de las autoridades, pues fue una expropiación decretada y en la que se cumplió con el pago en su totalidad.

También por la mañana, el tercer visitador de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, Luis Jiménez Bueno, llegó al lugar para solicitar garantías de libre circulación para los vecinos no expropiados, así como para los integrantes del Frente Amplio. También llegó el diputado panista, Agustín Castilla, quien está contra la construcción de la Supervía.