A 31 años del sismo más destructivo para la Ciudad de México, aún existen espacios que han quedado abandonados y en ruinas, como recuerdos de aquel 19 de septiembre. 

El Jardín Ramón López Velarde, ubicado en la delegación Cuauhtémoc, donde se encuentra una antigua tienda del ISSTE aún conserva en sus paredes y caminos las grietas de aquel día. 

El paso del tiempo y la falta de interés de las autoridades por recuperar estos lugares se han encargado de que este jardín, uno de los más grandes de la colonia Roma, luzca descuidado y se haya convertido en una zona peligrosa.

Como este, en la ciudad existen alrededor de 12 mil inmuebles con riesgo estructural, la mayoría de los cuales resultaron dañados tras el sismo de 1985 (Dirección de Protección Civil, 2015). 

En la colonia Roma han surgido proyectos independientes en pro del lugar, tal es el caso del Ovnibús, donde se generan propuestas para el mejoramiento del entorno. Además, algunas personas que habitan en los alrededores participan en la recolección de basura, y otros en la generación de actividades que involucren a la comunidad.

Con estas acciones los vecinos pretenden generar consciencia de lo que ocurrió en ese lugar donde antiguamente se ubicaba el Multifamiliar Juárez pero, sobre todo, buscan sacar del olvido a estos espacios y darles un mejor uso.