“Oye, papá, ¿nosotros no nos vamos a quitar los pantalones?”, fue la pregunta de un niño al ver a decenas de jóvenes sin pantalones transitar por los vagones y pasillos del Metro la tarde de ayer.

Con el único fin de demostrar que “si los mexicanos se organizan, pueden realizar grandes cosas”, FlashMob México hizo la convocatoria a la gente a través de Facebook, siguiendo una iniciativa mundial de Improv Everywhere (Improvisa donde sea).

Con mucho ánimo y ganas de mostrar sus piernas, fueron llegando desde la una de la tarde a las escalinatas del Auditorio Nacional. "Vengo de Coyoacán y ya quiero sacarme el pantalón, se me hace una idea muy buena para ver que tan morbosos son los mexicanos", aseguró Mónica, de 18 años.

Los jóvenes –y otros no tanto­– iniciaron su recorrido en la estación del metro Auditorio de la línea 7, transbordaron en la estación Tacubaya para tomar la Línea 1, hasta la estación Pino Suárez, donde nuevamente transbordaron hacia la Línea 2 para, finalmente, llegar hasta la estación Bellas Artes.

Una vez dentro del vagón, uno a uno comenzaron a despojarse de sus pantaloncillos, ante la mirada impávida de los usuarios. Y aunque algunos mostraron cierta incomodidad, la mayoría lo tomó con gracia, incluso hubo viajeros que se armaron de valor y se despojaron de sus pantalones. "¡De una vez! Si ellos lo hacen, ¿yo por qué no?" aseguró un usuario que viajaba con su novio y se sumó al movimiento, aunque su acompañante no.

Las personas subían y bajaban en cada estación para dispersarse lo más posible, situación que hizo parecer que no se conocían entre sí. Algunos usuarios preguntaron que ¿por qué lo hacían?, a lo que sólo contestaban que “porque tenemos calor”.

Los participantes simulaban que leían un libro o el periódico, escuchaban su iPod o simplemente miraban, por enésima ocasión, los dibujitos de las estaciones mientras los demás los observaban disimuladamente.

Cerca de las tres de la tarde llegaron a la explanada de Bellas Artes para celebrar que “convirtieron lo cotidiano en divertido”, como es el lema de su página en Facebook.

Una vez ahí, decenas de personas se animaron y se quitaron los pantalones y hasta la camisa para tomar el Sol que quemaba.Luego, uno a uno de los cerca de 250 participantes, se fueron dispersando.