Dicen que las comparaciones son odiosas y sí lo son, pero desde hace 4 años no dejo de encontrar similitudes entre dos pueblos: el catalán y el nuevoleonés.

En una ocasión escuché a Platanito contar el más que trillado chiste de la sopa de coditos, una burla al norteño que no es exclusiva de aquí. Escuchan bien, no lo es y es que a los habitantes de Cataluña los llaman peseteros o agarraos, que es lo mismo.