El central se desplomó a los tres minutos del un partido entre el Coronel Ojeda y el 3 de Mayo, y su muerte fue certificada en el hospital de Caacupé, a 54 kilómetros al este de Asunción.

Recalde, de 29 años, fue auxiliado por el árbitro principal, Nazario Villalba, así como por algunos dirigentes y aficionados que trataron de reanimarlo.

Ésta es la segunda muerte súbita que se produce en Paraguay en menos de una semana, después de la muerte de Guido Cantero durante un entrenamiento de su equipo el General Caballero, de la segunda división.

El fallecimiento de Cantero se sumó al del futbolista Sixto Rojas, del Sportivo Trinidense, quien pereció el 10 de enero de 2007, entre los casos más recientes de muerte repentina de un jugador de futbol.

Apenas el sábado, el jugador nigeriano Endurance Idahor, del conjunto sudanés Al-Merreikh, falleció repentinamente en cancha, mientras su equipo se disponía a cobrar un tiro libre.