Pocas palabras, algo que contar y un ordenador con conexión a internet son los tres únicos requisitos que exige el microblog Twitter, un fenómeno que ha irrumpido con fuerza en el panorama mundial y que cada día gana más adeptos entre los deportistas profesionales.

Bajo este nombre, cuyo significado es "parloteo" o "gorjeo" , se esconde una iniciativa que permite contar todo lo que pase por la cabeza del autor del texto en tiempo real y en menos de 140 caracteres.

Un ejercicio de concisión e imaginación que ha seducido entre otros al ciclista americano Lance Armstrong, al tenista escocés Andy Murray o al pivot de la NBA Shaquille O'Neal y que ha dado lugar a numerosos titulares en las últimas fechas.

Uno de los más recientes se produjo tras la disputa del último Tour de Francia, que se saldó con la victoria de Alberto Contador. Armstrong, uno de los más activos con esta herramienta, no dudó en arremeter con dureza (el 28 de julio) contra el ciclista español, su compañero de equipo, un día después de que éste afirmara no tenerle admiración y de reconocer que la relación con el heptacampeón de la ronda gala había sido "nula".

Sin necesidad de hablar ante la prensa, Armstrong criticó en público y de su puño y letra la actuación de Contador colgando dos comentarios en Twitter.

En el primero de ellos, opinó que su rival no había estado muy agradecido: "He visto las declaraciones de AC (Alberto Contador). Yo, en su lugar, dejaría de hablar tonterías y empezaría a dar las gracias al equipo. Sin él no habría ganado".

Posteriormente, no dudó en asegurar que además tenía mucho que aprender: "Hey pistolero (el apodo de Contador), no hay un 'yo' en 'equipo' (en la palabra) ¿Qué te dije en marzo? Que tenías todavía mucho que aprender. Y no he cambiado de opinión".

Sin embargo, no todo son críticas en Twitter. Sus usos son ilimitados aunque principalmente los deportistas buscan acercar a los lectores su día a día, mostrando de esta forma su lado más humano.

Gracias a esta plataforma podemos conocer, por ejemplo, como es el descomunal desayuno del campeón del concurso de mates de la NBA, Dwight Howard. El pívot de los Orlando Magic colgó hace poco una foto del mismo para asombro de sus seguidores.

Había como 10 platos, entre tortitas, bistecs, arroz y filetes rusos (de carne picada) . Para dar constancia de que se lo había engullido todo, Howard publicó una segunda foto con los platos vacíos.

Otro referente de la NBA, Shaquille O'Neal, ha convertido su cuenta en una fuente constante de informaciones y anécdotas. Varias son ya las semanas en las que el jugador de los Cavaliers lleva retando a David Beckham para que participe en su programa televisivo, en el que se enfrenta contra deportistas de varias disciplinas, en este caso para que el jugador de los "Galaxy" le lance faltas con el gigante de portero.

Mientras Beckham continúa sin pronunciarse, O'Neal aprovecha su ventana en internet para felicitar a Kobe Bryant por el anillo de campeón de la NBA, para anunciar que no tiene intención de retirarse o para transmitir al mundo que un chimpancé le escupió durante su última visita al zoo.

En ocasiones la nueva moda en internet puede llegar a ser un verdadero vicio hasta el punto de escribir mientras se compite o en medio de un descanso.

De ello sabe Charlie Villanueva, otro hombre NBA que actualmente milita en los Pistons pero que la pasada temporada se ganó una gran bronca de su entrenador en los Bucks, Scott Skyles, cuando decidió comunicar vía internet lo que éste le transmitía durante el tiempo de asueto.

En el tenis, la nota adictiva la puso el americano Justin Gimelstob. Durante un partido de dobles junto a Jesse Levine en el torneo de Newport y con la colaboración de una recogepelotas no dudó en transmitir en tiempo real sus sensaciones e incluso se hizo una foto tras la victoria junto a su compañero, que mostró a sus seguidores.

Aunque el caso de Gimelstob es de momento aislado en su modalidad, el deporte de la raqueta se ha dejado conquistar fácilmente. El escocés Andy Murray, por ejemplo, lo actualiza con frecuencia y en él se confiesa aficionado al fútbol -hace su propio equipo y participa en el concurso Fantasy Football que elabora la página de la Premier League- y al golf al igual que el español Rafael Nadal.

A pesar de que sus "gorjeos" y los de sus compañeros en la pista tienen un gran número de seguidores, el circuito se muestra crítico. Sin ir más lejos la organización del U.S Open se ha mostrado contraria a que los participantes usen la red social para evitar que algún participante revele información confidencial.

La respuesta por parte de los tenistas no se ha hecho esperar y el norteamericano Andy Roddick, otro asiduo, ha calificado la medida como "pedido ridículo" y se ha quejado de que el torneo pretenda controlar las actividades de los jugadores en su tiempo libre.

La discusión sobre lo idóneo o no de que los deportistas se expresen con total libertad se ha convertido en habitual y en ocasiones ha traído consecuencias negativas para el protagonista, como sucedió en el caso del ex técnico del Real Madrid Vanderlei Luxemburgo.

El brasileño fue despedido del banquillo del Palmeiras el pasado mes de junio por criticar el Twitter la venta del delantero Keirrison al Fútbol Club Barcelona.

Luxemburgo es una de las pocas personas ligada al fútbol que muestra cierto interés por la red social. Otros casos son el del jugador inglés del Tottenham Jermain Defoe y el del delantero italoamericano del Villarreal Giuseppe Rossi.

Los ejemplos demuestran que la "moda twitter" tiene unas profundas raíces anglosajonas pero todo apunta a que en breve irá implantándose en los diferentes países. En España de momento su presencia es tímida pero existen ejemplos como el del joven base Ricky Rubio.

El nuevo fichaje del Regal Barcelona lleva varios meses con la cuenta y últimamente escribe tanto en inglés como en español quizás pensando en un futuro en la NBA, la meca de Twitter.