El futbol no es sólo para las masas y mucho menos el opio del pueblo. Por lo menos hay un escritor que puede refutar la teoría: Eduardo Galeano, quien en este momento no atiende a nadie por disfrutar la Copa del Mundo Sudáfrica 2010, publicó El Comercio.

Tanta es la pasión del autor de “El futbol a sol y sombra” que colocó en la puerta de su hogar en el barrio de Malvin, cercano a las playas del Río de la Plata: “cerrada por futbol”.

El letrero fue elaborado a mano y puesto en el portón, cuyo fin es alejar a todos mientras el torneo más importante del balompié se desarrolla en tierras africanas.

Pero si alguien pensaba que era el único aficionado dentro de las cuatro paredes de ese inmueble en Uruguay están equivocados.

Y es que la esposa de Galeano, Helena, también es seguidora del futbol e incluso la pareja construye el mensaje cada cuatro años al inicio del Mundial y lo descuelgan una vez que un capitán levanta el trofeo.

Bueno, el escritor estará ocupado otras dos semanas y media, disfrutando del deporte que más lo apasiona y listo para añadir más anécdotas a su biblioteca mental del balompié.