Entre penachos y banderas, de juandiegos y huicholes, en México y en Sudáfrica, los seguidores de la selección mexicana se reunieron desde temprano para ver el juego decisivo del Tri.

Es un encuentro vital para que la selección pase a la siguiente ronda. La gente lo sabe y lo enfrenta con entusiasmo.

Conjura los malos augurios a punta de amuletos, camisetas y todo lo que tiene a la mano.