Durante los recientes 17 años se han acumulado cuatro derrotas especialmente dolorosas para la Selección Mexicana a manos de Argentina, porque se dieron en instancias definitivas dentro de torneos de primer nivel y el próximo domingo el Tri tendrá la oportunidad de vengar todas las decepciones que significaron esos descalabros.

A lo largo de ese tiempo se han ido acumulando piedritas en los zapatos de millones de aficionados al futbol en México que han sufrido las desilusiones de las victorias argentinas sobre la escuadra azteca en Copa América, Copa Confederaciones y Copa del Mundo y están ansiosos por sacudirse esos obstáculos que tanto molestan, con un triunfo del Tricolor en los Octavos de Final del Mundial Sudáfrica 2010.

Por supuesto que México no es el favorito, como no lo ha sido en ninguna de las anteriores ocasiones en que fue vencido por el conjunto pampero, pero existe la posibilidad de que se revierta la historia porque al menos en tres de las cuatro derrotas previas en rondas de ganar o morir en competencias internacionales con ese rival, el cuadro nacional ha estado muy cerca de ganar y ha puesto en serias dificultades a los argentinos y solamente en una fue superado claramente.

Esta rivalidad y paternidad albiceleste comenzó en 1993, en la primera Copa América en la que el Tri participó, pues luego de que empataron 1-1 en la primera fase, el equipo sudamericano se impuso 2-1 en la Final.

En aquel encuentro México, bajo el mando de Miguel Mejía Barón, le dio una batalla inesperada a Argentina en la disputa por el título del certamen continental, incluso empató el duelo con un tanto de Benjamín Galindo a pesar de estar abajo en el marcador, pero en una falta de concentración en defensa, en un saque de banda, recibió el segundo tanto por parte de Gabriel Batistuta y se decretó el resultado adverso.

Tiempo después, el Tricolor se presentó a la Copa Confederaciones del 2005 en una de sus mejores formas futbolísticas de los últimos años con Ricardo La Volpe como Director Técnico, en donde venció a Brasil y a Japón y empató con Grecia en la Fase de Grupos, y entonces se instaló en las Semifinales frente a Argentina.

Ahí, la escuadra mexicana también ofreció un buen partido y se puso al frente con un gol de Carlos Salcido al minuto 14 en una gran jugada individual, pero la Albiceleste igualó rápido al 20' por conducto de Luciano Figueroa. La paridad se mantuvo hasta que llegó la definición por penales. Ricardo Osorio fue el único que falló por el Tri, suficiente para la eliminación de ese torneo.

Un año después, nuevamente el destino puso a mexicanos y argentinos en una instancia definitiva y ocurrió en los Octavos de Final del Mundial Alemania 2006. Nuevamente el conjunto pampero hizo valer su condición de favorito, aunque le volvió a costar muchísimo trabajo doblegar a la escuadra azteca.

Rafael Márquez adelantó al Tricolor con su anotación al minuto 6, pero otra vez reaccionó el conjunto sudamericano pronto e igualó apenas cuatro minutos después con un tanto de Hernán Crespo.

El asunto se emparejó tanto que el juego se fue al tiempo suplementario y entonces un golazo impresionante de Maxi Rodríguez dejó fuera al equipo que dirigió La Volpe.

Y una vez más el Tri pudo cobrarse las eliminaciones anteriores contra los argentinos en las Semifinales de la Copa América 2007, en ese tiempo con la conducción de Hugo Sánchez. Sin embargo, esa fue la ocasión en que Argentina ganó con claridad al son de 3-0.

Ahora los argentinos volvieron a cruzarse en el camino de México en una fase de ganar o regresar a casa, y el equipo nacional tratará de que no haya quinto malo para cobrar venganza de esos cuatro episodios tan dolorosos en los que quedó fuera a manos de los pamperos, y de paso hacer historia al meterse a Cuartos de Final por primera vez en una Copa del Mundo jugada fuera de nuestro país.