Javier Aguirre dejó de ser el director técnico de la selección mexicana luego de reconocer que no se cumplieron los objetivos en el Mundial.

En su despedida, Aguirre reconoció que a pesar de no haber tenido un proceso largo frente al equipo tricolor, el fracaso es injustificable y por esa razón se siente en deuda con la afición mexicana.

Aclaró que en sus convocatorias nunca mantuvo satisfecha a la gente y que no pudo sobreponerse a las fallas en el partido contra Argentina.