Lejos de los monumentales estadios erigidos para la Copa del Mundo 2010, los barrios muestran la realidad de un país que no deja de tener problemas en todos los ámbitos.

Los habitantes compran por muy poco nivel adquisitivo que se tenga. Es ahí que surgen los tianguis o centros de comercio donde la mercancía pirata y de baja calidad, pero vital para los habitantes de estas ciudades, está al alcance.

“China City” es el Tepito sudafricano. Se venden productos en grandes cantidades y a un precio menor al de los centros comerciales. Situada en una zona peligrosa de Johannesburgo, tuvo una gran afluencia  en las primeras semanas por lo barato.

Obvio, la mercancía proviene de la nación asiática. Incluso las vuvuzelas son de manufactura china. Los mexicanos fueron de los que más se acercaron, tanto que arrasaron con gorros, banderas o todo aquel producto que recordara al país.