Con la eliminación uruguaya, Europa aseguró tener un campeón fuera de su continente por primera vez en la historia de la Copa del Mundo, hazaña que ya había conseguido Brasil en Suecia 1958 y Corea/Japón 2002.
La calificación de Holanda a la final y la disputa en la otra llave entre ibéricos y teutones, garantizaron una final europea en el primer torneo disputado en tierras africanas.
Los equipos del Viejo Continente sólo habían conseguido dominar en su tierra. Italia, en cuatro ocasiones (Italia 1934, Francia 1938, España 1982 y Alemania 2006); Alemania, en tres (Suiza 1954, Alemania 1974 e Italia 1990); e Inglaterra y Francia, en casa, en 1966 y 1998, respectivamente.
Desde Chile 1962 se había registrado una alternancia entre ambos continentes, con un campeón por bando cada edición de la justa, sin embargo, esta misma condición queda rota con la segunda final europea consecutiva.























/templates/img/global/5-col-line.jpg)

