La FIFA decidió que Francia se encargara de organizar la Copa del Mundo de 1998, y de esa manera convertirse en el tercer país en organizador dos veces el evento cumbre del balompié mundial. En el camino se había quedado Marruecos.
Por primera vez en la historia, el número de participantes ascendió a 32, divididos en ocho grupos, de los cuales los dos primeros calificaban a la ronda de octavos, con eliminación directa.
Jamaica, Sudáfrica, Japón y Croacia aparecían en un Mundial, aunque la sorpresa la dio la escuadra de Davor Suker al quedarse con el tercer lugar del evento francés.
Arranca el Mundial
Más cantidad de partidos fue igual a más emoción, un mayor número de partidos transmitidos y, obviamente, mayores ganancias por concepto de publicidad a través de la televisión.
En el plano deportivo, la gran sorpresa fue la eliminación de España y Bulgaria, pues eran llamados a convertirse en protagonistas en París, sin embargo, como nada está escrito en el futbol, se regresaron en la primera fase.
Francia, en un sector cómodo, ganó sus tres partidos de manera arrolladora (3-0 a Sudáfrica; 4-0 a Arabia Saudita y 2-1 a Dinamarca). Paraguay, de la mano de Chilavert demostraría su poderío defensivo y sus contragolpes mortales.
Brasil, con dificultades, alcanzaba su pase a la segunda ronda, pero sus estrellas dejaban mucho que desear. Croacia no creía en nadie, y sólo Argentina le pudo poner el alto.
Rumania, Inglaterra, Alemania, Holanda y México, entre otros, alcanzarían su boleto a la ronda de octavos de la Copa.
Gracias al gol de oro, Francia no murió
Otra de las modificaciones de la FIFA para Francia 1998 fue la aplicación del "Gol de oro", el cual hacía ganar al equipo que anotara el primer tanto durante los tiempos extra.
La selección gala fue la primera en beneficiarse, pues con un gol de Laurent Blanc a los 113 minutos despachó a Paraguay, que ya esperaba los penales donde José Luis Chilavert tendría grandes posibilidades de conseguir el pase a cuartos.
Brasil no tendría problemas para acabar con Chile 4-1; por el mismo marcador Dinamarca acabaría con Nigeria; Italia apenas anotó un gol y venció a Noruega; Alemania trituraría el sueño mexicano, al dar la voltereta 2-1 con goles de Juergen Kinsmann y Oliver Bierhoff.
Holanda sufrió con Yugoslavia (2-1); Croacia por la mínima diferencia lograba su pase a cuartos de final a costa de Rumania, mientras que Argentina batalló durante 120 minutos y la tanda de penales para ganar a Inglaterra, que se había convertido en el "hijo" de los pamperos.
Los rebeldes croatas acaban con los "militares" alemanes
Durante la fase de cuartos, los partidos se volvieron más cerrados, y aunque hubo marcadores holgados, la diferencia al final era sólo de un gol. Brasil 3-2 a Dinamarca; Holanda 2-1 a Argentina; y Francia con más riñones que futbol derrotó a Italia 3-4 en penales.
El único que demostró poderío fueron los croatas, que en su primer Mundial quedaron en segundo de su Grupo; vencieron a los rumanos en octavos; y finalmente a la poderosa y siempre disciplinada Alemania. Robert Jarni, Goran Vlaovic y Davor Suker trituraron en el segundo tiempo a la tres veces campeón del mundo.
Brasil jugó con la historia; Francia, baila con la más fea
El partido ideal ya se perfilaba desde las semifinales: Francia-Brasil. Sin embargo, antes tenían que liquidar a Holanda y Croacia. Los cariocas se adelantaron con gol de Ronaldo, pero Patrick Kluivert empataría a tres minutos del final. En los penales, los sudamericanos tuvieron más temple que los europeos y ganaron 4-2.
Los anfitriones compitieron con la selección más transgresora de la Copa. La peligrosidad de Croacia radicaba que dentro de su desorden la magia parecía unificarlos dentro del campo.
Davor Suker puso a temblar al estadio Saint-Denis y a todo un país al adelantar a los balcánicos. Pero Lilian Thuram de inmediato emparejó el marcador, mientras que a 21 minutos del final el propio Thuram puso el marcador definitivo. La final soñada se había cumplido.
Ronaldo, una sombra en París
El mundo esperaba ver al mejor jugador del planeta. El "Fenómeno" Ronaldo cumplió con una participación importante, a pesar de que el conjunto brasileño no había demostrado magia en el terreno de juego.
Un día antes de la final, Ronaldo se convulsionó y perdió el conocimiento. Con menos de 24 horas para saltar al partido más importante de su vida, el destino le jugaba una mala pasada. Los focos rojos en la delegación carioca fue inmediata, e incluso se informó que el Nueve no jugaría.
Sin embargo, el 12 de julio de 1998 Brasil saltó a la cancha y Ronaldo en el once titular. Lento, aturdido y falto de visión se vio al delantero. Por si fuera poco, en un ataque chocó duramente con el portero Fabian Barthez.
Francia aprovechó el momento, y no sólo por la desubicación de Ronaldo, sino que empezaron a mover la pelota para ampliar la cancha, mientras en las gradas se entonaba La Marsellesa.
Zinedine Zidane, uno de los mejores y últimos creativos del futbol, coordinó el ataque desde la media cancha. Su imagen era tan grande que eclipsaba a su equipo, sin embargo, era uno más. A los 27 minutos, Zizou remató de cabeza y puso a latir el Stade de France. Antes de terminar el primer tiempo, un nuevo servicio desde la esquina que cabeceó el Diez francés puso el 2-0.
Brasil no parecía el tetracampeón, pues no tuvo respuesta en el campo; mientras que los galos se crecieron y ya con el triunfo en la mano Emmanuel Petit haría el tercero. Una goleada de antología que puso a todo el país a festejar el título de campeón del mundo
Ronaldo nunca salió del campo y Brasil, prácticamente, jugó con uno menos todo el partido. Aun así, la FIFA decidió entregarle la Balón de Oro como el mejor jugador del torneo, por encima de Zinedine Zidane y Davor Suker, que se erigió como goleador de la justa mundialista.
Anécdotas
Nace la "Cuautemiña", creación del mexicano Cuauhtémoc Blanco, quien al verse copado por dos defensores sudcoreanos, tomó el balón con los dos pies, lo elevó y salió victorioso del atolladero.
Como toda una tradición, Francia presentó a su mascota. El Gallito Footix, emblema de la idiosincracia gala alegró el evento durante un mes.
Lothar Matthaeus se convertía en el segundo jugador en jugar cinco Copas del Mundo, empatando al mexicano Antonio "La Tota" Carbajal, y el primero como jugador de campo.
Dicen que las empresas patrocinadoras de Ronaldo exigieron al jugador participar en la final a pesar de su estado médico, pues las pérdidas monetarias serían severas y la posibilidad de rescindir contratos una realidad.
El árbitro mexicano Arturo Brizio Carter expulsó a la estrella francesa, Zinedine Zidane, durante el partido contra Arabia Saudita, pues consideró que el galo había golpeado a un rival con intención.
Durante el Copa Confederaciones 1997 en Francia, previo al Mundial de 1998, Roberto Carlos hizo tal vez el gol que más retó a la física. Adelante de medio campo colocó el balón, le pegó con el empeine y el balón hizo una comba antes de meterse a la portería de la selección gala. (Ver video)
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Publicado 15:06 h. 13-04-2010
Francia 1998: El gallo cantó y se llevó la Copa

Francia 1998 Foto: FIFA
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