Aunque para muchos la creación del futbol tuvo su cuna en China, donde se jugaba algo parecido a lo que hoy conocemos como balompié, e incluso podría datar de los juegos Vikingos, aquellos en los que pateaban las cabezas de los enemigos decapitados, la realidad es que fue en Inglaterra donde se reglamentó a partir del rugby.
La Asociación de Futbol (de Inglaterra) normó a este deporte en 1863. Fue el primer antecedente administrativo que tuvo el soccer y que más tarde derivó en la fundación de la FIFA. La FA (por sus siglas en inglés) rige el balompié de la Isla, y la FIFA en el mundo, pero la influencia de la primera fue determiante para su consolidación.
Cuando el francés Jules Rimet intentó celebrar el primer campeonato mundial y organizarlo, Inglaterra decidió no participar, pues si alguien debía hacerlo eran las autoridades inglesas...el torneo se celebró sin ellos, y fue hasta Brasil 1950, tras no poder crear un torneo de alcance internacional y ver que las federaciones nacionales habían elegido el modelo de la FIFA, que participaron en la Copa del Mundo.
Los africanos ahora son los quejosos
La Copa Jules Rimet llegó a Londres para ser custodiada hasta el día de la final, pero durante una exhibición fue sustraída. La policía inglesa buscó todos los medios para recuperarla, y así lo hizo, gracias a "Pickles", un perro, que descubrió la estatuilla entre los arbustos de un jardín.
No menos preocupante fue la deserción de 16 países africanos, que molestos por la decisión de la FIFA de eliminarse con los vencedores de las zona asiática y de Oceanía, se retiraron de la calificación al sentir que ganar en su continente era suficiente para tener un boleto.
Setenta países se apuntaron en la eliminatoria. De ellos, diez competirían por Europa, cuatro por Sudamérica, uno de Asia y otro de Norte y Centroamérica.
Inglaterra, en busca de la supremacía
Portugal, Inglaterra y Corea del Norte fueron los equipos destacados de la primera fase. Inglaterra se mostró indomable frente a su público; mientras que los dos "benjamines" de esta octava edición calificaron a cuartos de final, por encima de países como Brasil e Italia.
Caso aparte fue el de los vigentes campeones. El futbol demostrado en Chile simplemente se quedó en un cajón en Inglaterra. Mucho tuvo que ver, otra vez, la férrea marca sobre Pelé, quien en el primer partido del Mundial fue lesionado por los búlgaros; no estuvo presente ante Hungría y en el encuentro final contra Portugal salió en camilla. Esta vez, Garrincha no pudo solo con el paquete.
Ya instalados en cuartos de final, Inglaterra superó a Argentina (1-0); Alemania Federal goleó a Uruguay (4-0); la Unión Soviética a Hungría (2-1) y Portugal al conjunto norcoreano (5-3). El título se quedaría en Europa.
En las semifinales, se emparejó a los alemanes contra los soviéticos; mientras que Inglaterra debería medirse a la Portugal de Eusebio "La Pantera Negra", que a la postre se convertiría en campeón de goleo, al concretar nueve dianas.
En un partido de poder a poder, Alemania Federal, comandada por Franz Beckenbauer, derrotaba 2-1 a la Unión Soviética. Por similar marcador los británicos acababan con los lusitanos.
El "gol fantasma"
Los locales llegaban a la final como amplios favoritos, pero los alemanes, con juego rudo y disciplina, podrían dar la sorpresa. El Estadio de Wembley "La Catedral del futbol" estaba a reventar, mientras en el palco central la Reina saludaba a sus súbditos.
Ante cerca de 95 mil aficionados, el alemán Helmut Haller abrió el marcador ('12), pero Geoff Hurts empató el encuentro a los 18 minutos. El partido estaba cerrado, y sería hasta la segunda mitad que el partido se decidiría.
A doce del final, Martin Peters parecía liquidar el encuentro, ante la algarabía de toda una Isla que vibraba con la posibilidad de coronarse, pero a un minuto del final, la paciencia, disciplina y ahinco de los alemanes emparejó el marcador. Wolfgang Weber era el héroe de la "Mannschaft".
El cotejo se fue al alargue. Al minuto 11 del primer tiempo extra Geoff Hurts remató a media vuelta, el balón se estrelló en el travesaño, pico hacia la línea de meta y después se salió. Los ingleses festejaban el gol, mientras los alemanes hacían mueca de que nunca había entrado la pelota.
El árbitro suizo Gottfried Dienst se lavó las manos y fue el juez de línea soviético, Tofik Bakhramov, quien marcó la jugada como gol. Era el 3-2, aunque faltaba un tiempo más.
Sin embargo, la anotación que puso encima a los locales fue un duro golpe para los alemanes, que demostraron flaqueza en la mentalidad al no poder recuperarse. Geoff Hurts haría su tercer tanto del partido y el definitivo 4-2.
"El equipo de la Rosa" levantaba la Copa Jules Rimet de manos de la Reina Isabel II. El futbol regresaba a casa.
Anécdotas
Durante el partido entre Inglaterra y Argentina el árbitro alemán Rudolf Kreitlein expulsó al medio pampero Antonio Rattín porque no le gustaba "la expresión de su cara". Los argentinos pidieron una explicación pero tuvieron que pedir un traductor ante la insalvable diferencia idiomática.
El partido se detuvo por 10 minutos, mismos que el jugador expulsado estuvo sentado en la alfombra roja destinada a la Reina de Inglaterra. Por ese episodio, la FIFA implementó el uso de las tarjetas correctivas.
En ese mismo partido, mientras Rattin se dirigía al vestidor, escuchando a los "gentlemen" ingleses decir "animales" a la delegación argentina, pasó junto al banderín de corner que tenía impresa la bandera británica. Sin más, la estrujó con su mano ante el enojo de jugadores y afición que se querían comer vivo al desafiante.
Por primera vez se utilizaba una mascota para animar la fiesta mundialista. Se llamaba Willie, un león vestido con el uniforme blanco de la selección inglesa.
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Publicado 17:41 h. 04-04-2010
Inglaterra 1966: El futbol regresa a casa

Inglaterra 1966 Foto: FIFA
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