África inició esta tarde la despedida de su Mundial de Futbol, el primero en realizarse en este continente, con una ceremonia en la que los calificativos salen de sobra ante el maravilloso espectáculo visual que se da sobre la superficie del estadio Soccer City.
Con la presencia de autoridades y personajes de la realeza comenzó la ceremonia final de este torneo luego que aviones cazas surcaron el cielo de Johannesburgo para marcar el inicio de un espectáculo multicolor, adornado por el canto y contoneo del símbolo latinoamericano popular contemporáneo: Shakira.
Un símbolo de la región y de este país por excelencia, los elefantes han hecho su aparición en el estadio dando la vuelta por la cancha que se ha convertido en una expresión cultural de este país y del continente sudafricano, que a lo largo de un mes se ha mostrado al mundo a través del deporte que mueve al orbe, el balompié.
Sobre un escenario montado a mitad de terreno de juego, todas las razas que convergen en el país, alguna vez dividido por el Apartheid, muestran la voluntad sudafricana de sacarlo adelante, de demostrar que los resabios del racismo, son sólo cosa del pasado.
Y así, efectivamente parece ser sobre la esplendorosa cubierta que protege el césped del Soccer City, pero que también refracta los rayos laser y la atención de los privilegiados de presenciar el evento más visto por el mundo, este día.
En sus distintos dialectos, pero entendibles por el despliegue tecnológico sobre el césped, Sudáfrica dio la despedida al mundo, al que deja una buena impresión, esperando mucho de este país en el tiempo por venir.
El Waka Waka regresó
Una dosis de música pop y africana, presentó la colombiana Shakira en la clausura de la Copa Mundial de Futbol Sudáfrica 2010, junto con Ladysmith Black Mambazo, en el estadio Soccer City.
La cantante fue la figura principal en el concierto de clausura, celebrado antes de la final entre España y Holanda y presentó una nueva versión del tema oficial "Waka waka" acompañada de niños africanos, que formaron diversas palabras.
Además, varios músicos africanos vestidos de blanco, tocaron tambores y otros instrumentos musicales.
Por su parte, Ladysmith interpretó el tema "Lluvia lluvia" con una escenografía enmarcada en un mapa de Africa, engalanada con algunos elefantes blancos, que caminaron por el estadio.
El grupo Apabuyebo ofreció un espectáculo con diversos bailes típicos africanos, así como una marimba gigante.
En el escenario, también ofrecieron su música la banda nigeriana Oboyube, que mostró entre otras cosas, una remembranza de las culturas africanas y bailes, así como vestimentas.
En la ceremonia de clausura se presentaron los mejores momentos del Mundial y a los 32 equipos que participaron.
Nelson Mandela, el espíritu sudafricano
La sorpresa la dio Nelson Mandela, quien hizo un recorrido por el estadio, mientras los africanos externaron "Madiba", una forma cariñosa de dirigirse al ganador a un Premio Nobel de la Paz.
Bien abrigado, de buen semblante, Mandela hizo su aparición circulando sobre la cancha del estadio Soccer City acompañado, a bordo de una especie de carrito de golf.
El gran "Madiba", como es conocido, generó un suspiro contenido que se liberó después a través de quizás millones de aplausos multiplicados en los 90 mil pares de palmas, que se encuentran reunidas aquí esta noche.
Fue el remate maravilloso a una ceremonia que quedará para el arcón de los recuerdos en la historia de estos torneos en los que no siempre es posible ver a una leyenda que camina, tal como acontecen el caso del luchdor social y expresidente de este país.
Mandela, cumplió así el anhelo de miles que querían verlo en persona y que se quedaron con las ganas el 11 de junio pasado, cuando no puso asistir a la ceremonia inaugural del torneo, por un problema familiar.
























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