El futbol mexicano había asistido a seis de los ocho campeonatos mundiales celebrados hasta 1966, abrió en tres ocasiones el torneo (Uruguay 1930, Brasil 1950 y Suecia 1958), con el mismo número de derrotas: contra Francia, 4-1; Brasil, 4-0, y Suecia, 3-0.
 
En la justa celebrada en Suecia, México logró su primer punto al empatar a un gol con Gales; pero su primera victoria se dio hasta Chile 1962, cuando ganaron a un duro cuadro de Checoslovaquia por 3-1. Su mejor participación se dio en Inglaterra 1966, al empatar dos partidos y perder uno.

Antonio "La Tota" Carbajal cumpliría con su quinta participación en mundiales, una marca que sólo se emparejó en Francia 1998 por el alemán Lothar Matthäus.
 
México y su organización
 
México había albergado en 1968 los Juegos Olímpicos y en 1970 lo haría con la Copa del Mundo. El comité organizador presentó una candidatura, mientras Argentina intentaba por cuarta vez llevar el torneo a su territorio.
 
Los inmuebles eran prácticamente nuevos, así como las instalaciones, el transporte y los sistemas de comunicación. México había invertido bien para la justa olímpica y ahora utilizaría esa infraestructura para el evento de futbol.

Además se vivía una "estabilidad política" a base de represión, pero al parecer eso le gustó a la FIFA para concederle la sede.
 
Setenta países se apuntaron para competir en la calificación mundialistas, de los cuales el anfitrión e Inglaterra (campeón) tenían su boleto asegurado. Sesenta y ocho disputarían 14 lugares. Ahora sí se hizo justicia para los africanos y se le otorgó un boleto directo, el cual ganó Marruecos.
 
El mejor mundial de la historia
 
Ya repartidos los 16 pases, Brasil, Inglaterra, Italia, Alemania Federal y Uruguay se perfilaban como los aspirantes a llevarse el título. México pasaba por primera vez la ronda de grupos y se clasificaba a cuartos de final. Lo mismo harían los italianos, brasileños, peruanos, ingleses, alemanes, uruguayos y soviéticos.
 
Fue un torneo limpio, pues durante todos los 32 partidos no hubo una sola tarjeta roja. Es una muestra clara de que en México se dejó jugar al futbol, las estrellas pudieron hacer "filigranas" con la de gajos y la ejecución fue alegre, abierta y espectacular.
 
Jugadores como Pelé, Tostao, Beckenbauer, Teófilo Cubillas, Bobby Charlton, Gianni Rivera y Gerd Müller, verdaderos maestros con el balón, pudieron demostrar toda su calidad en este torneo.
 
Los cariocas derrotaron 4-2 a los peruanos; los germanos 3-2 a los ingleses, que dejaban la corona en la segunda fase; los "tanos" golearían 4-1 a los anfitriones, pero no por ello los aficionados dejaron de llenar los recintos, incluso tomaron como "su" selección a la brasileña. Los charrúas apenas y colgaron el 1-0 frente a los soviéticos.
 
Lo bueno sucedió en las semifinales. Brasil se medía a Uruguay en el Estadio Jalisco, con todo el apoyo de la afición. Luis Cubilla abría el marcador y parecía se daba el "Jaliscazo". Pero no, aquí no habría derrota. Clodoaldo empataría el juego antes de terminar el primer tiempo, y en la segunda mitad Jairzinho y Rivelino daban el pase a la final a la Canarinha.
 
El juego del siglo: Italia vs Alemania

 
Si en el partido entre sudamericanos se daba el juego bonito, en la llave de Alemania e Italia la elegancia, la disciplina y la cultura de la persistencia tuvo su máximo esplendor.
 
A los ocho minutos de la primera mitad Roberto Boninsegna ponía adelante a los trasalpinos. Los teutones, fuertes como máquinas, se lanzaron al fragor de la batalla, no importando la inclemencia del sol que caía a plomo sobre la cancha del Estadio Azteca. Casi al final, al minuto 90, Karl-Heinz Schnellinger mandó a la prórroga.
 
El cansancio simplemente no tenía cabida en los cuerpos de los futbolistas. En la primer tiempo extra, Gerd Müller daba la vuelta al marcador; ahora eran los italianos quienes se iba al frente, pero la defensa germana resolvía las jugadas de fantasía de los rivales. Tarcisio Burgnich, cuatro minutos más tarde volvería a empatar el encuentro 2-2.
 
Un minuto antes de que culminara el primer tiempo agregado, Gigi Riva daba la campanada y el triunfo para los italianos 3-2. Al inicio del segundo tiempo extra, Gerd Müller tuvo en sus botines la oportunidad de empatar y no lo desaprovechó para poner el 3-3, ante el aliento de cerca de 100 mil personas en las tribunas.
 
Finalmente, y mientras los alemanes festejaban el empate, Gianni Rivera, considerado junto a Giuseppe Meazza y Roberto Baggio uno de los tres mejores futbolistas en la historia del país, sentenció el encuentro al marcar el 4-3 definitivo.
 
Brasil, tricampeón del mundo
 
Italia llegaba cansada a la final contra Brasil. Pero eso no fue lo peor: el futbol desarrollado por los sudamericanos los hubiera aplastado teniendo dos semanas sin jugar.

Clodoaldo, Gerson, Rivelino, Tostao, Jairzinho, Pelé y Carlos Alberto hicieron del futbol una obra de arte: gambeteaban, un solo toque, control con pies y cabeza, en fin, la mejor demostración de la historia.
 
Pelé marcaría el primer tanto del juego al quedar suspendido en el aire y rematar de cabeza un balón picado. Boninsegna empataría el encuentro...fue lo único que hicieron los italianos. Gerson y Jairzinho establecerían las condiciones finales (3-1) y Carlos Alberto se entronizaría al hacer el "Gol del Presidente" para el 4-1 final.
 
Brasil ganaba por tercera vez la Copa Jules Rimet y además era el primer equipo que se quedaba para siempre con ella. Pelé terminaba su ciclo con la Verdeamarelha y como lo hizo en 1958 lloró mientras era cargado por sus compañeros.

El sombrero de charro que le pusieron en la cabeza lo haría más mexicano y a Brasil la "segunda" selección para los aztecas.
 
Anécdotas
 
Nunca en la historia el balompié cambiaría los esféricos por los fusiles. "La Guerra del futbol" entre Honduras y El Salvador tendría su "inicio" en la eliminatoria rumbo a la Copa del Mundo de México. Los salvadoreños vencieron a los hondureños, lo que desató la muerte de 12 hinchas de la bandera de las Cinco Estrellas; mientras que en Tegucigalpa los "salvas" eran atacados.
 
Si bien los problemas políticos eran los verdaderos antecedentes de la guerra que se desataría en 1969 con la invasión del ejército salvadoreño a Honduras, todavía se dice que la gota que derramó el vaso fue la eliminación de los catrachos del Mundial. 
 
Por primera vez se transmitía la competencia en televisión a todo color, gracias al ingeniero mexicano Guillermo González Camarena, quien en 1940 logró implementar el televisor cromático.
 
Adidas crea la primera pelota diseñada especialmente para un campeonato mundial: Telstar, compuesta por 32 hexágonos de color blanco y negro.
 
Se le llamó el "Gol del Presidente" porque cuentan que el mandatario brasileño vaticinó que su selección ganaría 4-1, gol que marcó Carlos Alberto en la final frente a Italia.

"Juanito" sería la mascota de México 1970. El niño "botijón" con la camiseta verde, short blanco y sombrero de ala ancha recorrería el mundo.