México sufrió la segunda derrota consecutiva de manos de Argentina en una Copa del Mundo, al vencerlo en la fase de octavos de final 1-3, como sucedió hace cuatro años en Alemania 2006.
Los pupilos de Javier Aguirre no pudieron vencer al rival, que se está volviendo odiado, y regresan a casa sin haber cumplido el tan anhelado quinto partido.
No jugaron mal, pero tampoco dieron el paso decisivo. Argentina con todos los recursos, lícitos y no, además de la buena suerte (mala para los aztecas), estarán jugando ese encuentro que México sueña desde 1986.
Una vez más quedó al descubierto las deficiencias de los árbitros, pero la necedad de la FIFA es peor. Veremos si las cosas cambian, porque además del Tri, Inglaterra fue lastimado por un gol legítimo ante Alemania. En fin, el futbol es esto y más.



























