Los jugadores del equipo mexicano ya no pueden más. Sus piernas tiemblan y la cara se les pone tiesa cada vez que saltan al campo de entrenamiento. Sufren por el frío sudafricano.

Pero no pueden detener la preparación. El próximo jueves prácticamente se juegan la calificación a la segunda ronda de la Copa del Mundo 2010 ante Francia. 

En el campo se ven los estragos del clima: Gorritas que cubren la cabeza de los jugadores, chamarras enormes para aislar el viento y guantes en las manos. Por ahí camina un encapuchado, es Guillermo Ochoa, que se cubrió totalmente la cara. El frío de Xochimilco no es igual al de Johannesburgo.

Bueno, el clima es para todos, y el jueves la Selección Mexicana con todo y vuvuzelas en las gradas tendrá que sacar un buen resultado si no quiere regresar al caluroso terruño mexicano.