La FIFA volvía a escoger a un país europeo para organizar la sexta edición de la Copa del Mundo. Suecia, la fría y lejana tierra escandinava tenía el honor de recibir la "Jules Rimet" y a las 16 selecciones que lucharían por ella.
El mundo del futbol lloró dos años antes (octubre del 56) por la muerte de Jules Rimet, quien falleció en la ciudad de Berna. Su vida no pasará inadvertida mientras el balón siga rodando, la FIFA rigiendo el balompié y la Copa del Mundo se siga organizando.
El balón seguía dividido entre Europa y América, ningún otro continente aparecía en el mapa del futbol.
Cuatro conjuntos tuvieron que cruzar el Atlántico para enfrentarse al clima y a doce equipos europeos: Brasil, Argentina, Paraguay y México buscarían derrotar a Austria, Checoslovaquia, Escocia, Francia, Gales, Hungría, Inglaterra, Irlanda del Norte, Alemania Federal, Suecia, Unión Soviética y Yugoslavia.
Mientras las selecciones juntaban a jugadores de experiencia, Brasil decidió llevar en sus filas a un joven de apenas 17 años, fuerte, negro y muy habilidosos con el balón. Se llamaba Edson Arantes do Nascimento y le decían Pelé.
El inicio del Mundial
Por primera vez en la historia del evento futbolístico un equipo de otro continente se llevaba la Copa. También se daba el primer récord de goleo: el francés Just Fontaine se llevaría la Bota de Oro al marcar 13 tantos, marca insuperable hasta nuestros días.
Un empate 0-0 entre Brasil e Inglaterra también era destacado, pues desde 1930 lo que prevaleció fueron los marcadores holgados.
Por primera vez se transmitía por televisión el torneo
Un total de 55 países se apuntaron en la fase de calificación para obtener un boleto al Mundial. Bélgica, España, Holanda, Suiza, Uruguay e Italia se quedarían en la orilla. La URSS decidía salir de su escondite y demostrar al mundo que también eran buenos para jugar. Gales e Irlanda del Norte eran una incógnita y Suecia un anfitrión de peligro.
Nuevamente se formaban cuatro grupos con el mismo número de equipos. Los favoritos lograron su pase a cuartos de final, aunque sorprendió que Irlanda del Norte y Gales se metieran en esa fase. En semifinales los brasileños se cruzaron con los franceses, mientras los anfitriones competirían ante Alemania Federal.
Francia con una delantera de ensueño (Just Fontaine, Raymond Kopa y Roger Piantoni) se mediría al joven Pelé, Garrincha, Didí, Vavá y Zagallo que hicieron del futbol arte, la creatividad salía de sus botines.
Fontaine sumó el gol número nueve a su cuenta e iba rumbo a los trece. También Roger Piantoni demostraba su capacidad al ataque. Sin embargo, la magia brasileña empezaba a surgir en el inconsciente colectivo: Vavá y Didí empezaron la sinfonía y el último acorde lo dio el joven de Mina Gerais al anotar tres tantos. Cinco a dos, el marcador final.
Suecia superó 3-1 a Alemania y la final no podía ser mejor: el anfitrión enfrentando al equipo que mejor futbol desplegaba, el "Jogo Bonito" empezaba a crearse en tierras europeas.
La final: Brasil se corona de la mano de O´Rei
El 29 de junio una lluviosa ciudad de Estocolmo albergaba la final de la Copa del Mundo. Con un terreno anegado y la posibilidad de que el partido se suspendiera, los organizadores saltaron al campo con esponjas para absorver el líquido. Al final, se dio el pitazo y el balón rodó.
Nils Liedholm marcó el primer gol para los suecos, que ya festejaban el triunfo...pero Vavá puso las cosas en orden al marcar en dos ocasiones ('9 y '32). Pelé anotó su gol y se consolidaba como la estrella del mundial. Zagallo dio la seguidilla y a los 68 minutos marcó el 1-4. Suecia estaba acabada, pero todavía Agne Simonsson conseguiría el 2-4.
Finalmente, para cumplir con la película, el joven brasileño, que en su infancia jugó con pelotas hechas de trapos, anotaría el 2-5. Brasil se llevaba el trofeo, el que tanto anhelaron en 1950, la encontraron en tierras lejanas. Pelé lloró y toda una anción con él, pero ahora las lágrimas eran de felicidad.
Anécdotas
Garrincha, el mejor gambetero de la historia compró una radio mientras se encontraba en Suecia. Cuando la encendió quedó sorprendido: no entendía nada. Molesto por la compra, decidió dejar el artefacto. De nada le serviría llevarla a Brasil.
Durante Suecia 1958, a la Confederación Brasileña se le olvidó poner en la lista de jugadores los números. Un directivo uruguayo, que se encontraba en la sede, decidió resolver el problema poniendo él los dígitos. A Pelé le tocó el 10, que más tarde sería interpretado como el "número de la magia".
Otra de Garrincha. Mientras los seleccionados de la Canarinha festejaban el campeonato mundial, el habilidoso jugador sudamericano estaba molesto: "¿Ya se acabó? Yo quería seguir jugando", dijo mientras caminaba a los vestidores.
ANUNCIOS
Publicado 16:53 h. 04-04-2010
Suecia 1958: El nacimiento del Rey

Suecia 1958 Foto: FIFA
Las sorpresas de los mundiales
Que España pierda o que Japón se imponga a Camerún no sólo pasa en Sudáfrica, siempre ha habido resultados inesperados
ANUNCIOS
ANUNCIOS
Los equipos
ANUNCIOS

















/templates/img/global/5-col-line.jpg)



