Por Karina Almaraz

En los últimos años algunos obispos en Italia e Inglaterra han agregado a la tradición de no comer carne en época de Cuaresma, el dejar de utilizar las nuevas tecnologías: desde el teléfono celular hasta Internet.

El obispo de Londres, Richard Chartres, y el de Liverpool, James Jones, llamaron al “ayuno tecnológico”, aunque con la intención de paliar los efectos del cambio climático a través de un día sin tecnología.

Más allá de esto, ¿la gente está dispuesta a vivir un día así? Las respuestas son de los más diversas.

Daniel Vázquez, policía del Metrobús, PSP (Personal Play Station) en mano, nos dice que él sí ayunaría de tecnologías.

“¿Por qué no? Si nos piden que un día dejemos de fumar, de beber o de usar la tecnología, sí lo podemos hacer”.

Hay quienes no opinan igual. Jesús Chavarría, torero, hace el ayuno tradicional, pero no encuentra relación entre las tecnologías y la religión. “Además, me parece difícil porque lo uso con motivos profesionales. ¿Para qué quiere eso el Vaticano?

Viridiana Lazarini, mesera en la Condesa, cree que estaría bien aprender a no depender tanto de la tecnología, pero no porque lo diga el Vaticano.

Mario Ávila, estudiante de periodismo que se ha acercado a diversas religiones, aceptaría sin dudarlo. “¿Para que se ayuna? Para dominar los impulsos del cuerpo y fortalecer al alma. Este ayuno serviría para reconsiderar la vida sin tecnología”.

Pero en Twitter no tienen dudas. Ellos no lo harían y no se explican por qué puede existir un ayuno tecnológico.

Rocío Negrete (@nerostarmoon) aclara que ella definitivametne no podría dejar de usar “tanta cosa”. @Montsecita pregunta: “¿Cómo quieren que trabaje?”. Pero para @Sandra_Lur es una muestra de que en la Iglesia no saben usar las tecnologías y que así sólo perderán adeptos.