Científicos del IPN desarrollaron una alarma sísmica que envía a través de Internet una señal con 50 segundos de anticipación a la ocurrencia de movimientos telúricos en México, sin importar el lugar del epicentro.

El físico José Antonio Peralta, quien encabeza el proyecto, explicó que la alarma es producto de investigaciones que llevan a cabo desde hace más de seis años científicos de la Escuela Superior de Física y Matemáticas (ESFM), y se activa en cuanto detecta las primeras ondas de un sismo, llamadas ondas "P".

Precisó que durante la ocurrencia de un sismo se generan diferentes tipos de ondas. Las ondas "P" y "S" viajan en el interior de la tierra. Las ondas "R" y "L" son superficiales.

Las ondas "P", añadió, tienen la propiedad de ser las más rápidas y de menor amplitud, por eso aparecen antes de la fase en que actúan las ondas destructivas.

En general, dijo, las personas no las perciben, pero un detector de los movimientos del suelo suficientemente sensible, como el instalado en la ESFM, sí lo hace.

"Cuando el dispositivo detecta las ondas 'P', inmediatamente dispara una alarma para que las personas desalojen los edificios donde llega el aviso; cuando ya están fuera y en lugares seguros, experimentan los movimientos telúricos", agregó.

Al hacer un comparativo entre la alarma sísmica que funciona actualmente en el país y la del Instituto Politécnico Nacional (IPN), el especialista mencionó que la primera cuenta con unos 12 sensores (acelerógrafos) instalados en las costas de Guerrero.

Cuando hay coincidencia en la respuesta de los sismógrafos, detalló, se manda una alerta a través de ondas de radio a diferentes lugares, entre ellos la ciudad de México, a la cual llega de manera prácticamente inmediata, por lo que se tiene un margen de unos 60 segundos para desalojar edificios.

La alarma del IPN, expuso en un comunicado, da un margen menor, de 20 a 50 segundos, dependiendo de la distancia a la que se genere el sismo, pero tiene la ventaja de que detecta temblores originados en cualquier punto del país.

José Antonio Peralta destacó que una alarma como la que se utiliza en las costas de Guerrero tiene costos de operación que llegan al millón de dólares y un costo de instalación en sitios particulares de 12 mil pesos, con una renta mensual de mil pesos.

La alarma desarrollada en la Escuela Superior de Física y Matemáticas tiene un costo de 30 mil pesos y su mantenimiento no es complicado, pues sólo basta con vigilar la adecuada calibración del sensor de los movimientos del suelo.

"Con estas cifras no queremos decir, de ninguna manera, que nuestra alarma pueda sustituir al sistema de alarma sísmica actual, pero sí consideramos que en materia de seguridad la redundancia es bienvenida", puntualizó.

Actualmente la alarma de la ESFM está instalada en el edificio Z de la Unidad Profesional Adolfo López Mateos y envía, a través de la red, señales a tres edificios de dicha escuela.

Se prevé extender el sistema a escuelas superiores como la de Ingeniería Mecánica y Eléctrica, Unidad Zacatenco, así como a la de Ingeniería Química e Industrias Extractivas.

Posteriormente a todas las instalaciones de las unidades profesionales Adolfo López Mateos y Lázaro Cárdenas, y a los Centros de Estudios Científicos y Tecnológicos.