Los mexicanos tardamos hasta un año en encontrar empleo, situación que nos obliga a aceptar cualquier puesto, siempre y cuando el sueldo sea benéfico para nosotros y la familia.

En el Distrito Federal, el 76% de los candidatos consiguen un puesto de trabajo en seis meses, en promedio.

Un estudio de Randstad Mé­xico, empresa especializada en soluciones de recursos humanos, reportó que sólo 5% de los postulantes cuentan con una ocupación, mientras se someten al proceso de selección laboral.

Esto significa que nueve de cada 10 personas (95%) están presionadas por la falta de ingresos, lo cual obliga a pasar por alto la relación entre el cargo, los estudios y la preparación profesional, a pesar de estar, a veces, sobrecalificados para ciertos puestos laborales.