Es uno de los preceptos más elevados que puede ejercer en vida un ser humano, sin importar género, nacionalidad o condición. Sin embargo, el ritmo vertiginoso con el que transcurren los días actuales y la frivolidad con la que muchas veces nos comportamos han abonado para que millones de personas ignoren sobre las consecuencias positivas de poder contar con un amigo de verdad.

Durante siglos se han acuñado miles de frases-cliché cuya utilidad ha servido para que podamos entender la trascendencia de que al interior de los núcleos en los que nos desenvolvemos logremos cultivar amistades profundas, desinteresadas, sólidas, duraderas. Pero es hasta que experimentamos en carne propia la dicha de encontrar un amigo que con el paso del tiempo se convierte en un hermano en quien logramos aquilatar al 100% todos esos conceptos que una y otra vez nos han tratado de inculcar, ya sean nuestros familiares o los medios de influencia como los libros, las revistas, la televisión, la radio y hasta conferencistas.

Hombres y hombres, mujeres y mujeres, hombres y mujeres, gente mayor de edad con gente de menor edad, personas de diferentes nacionalidades, creencias, idiomas y filosofías… ¡incluso hay personas que desarrollan entrañables amistades con sus mascotas! Por lo tanto, la amistad es un precepto universal que no sólo debe ejercerse, sino fomentarse a grado de contagio, porque mientras más amigos verdaderos podamos tener en nuestra vida más profunda será esa felicidad y ese bienestar que provoca la convicción de saber que tenemos a nuestro lado personas con las que podemos contar ¡SIEMPRE! En las buenas y en las malas.

En la oficina, en la calle, en el gimnasio, en la escuela, en el centro comercial, en la terminal de autobuses o en el aeropuerto, en la cola del banco, en un restaurante y hasta adentro de nuestra propia casa con nuestros familiares tenemos verdaderos amigos en potencia que están ansiosos también ellos por captar nuevos y reales amigos, capaces de dar la vida antes de que a ti te suceda algo malo. ¿Cursi? ¡Quizá sí! Pero se trata de una cuestión totalmente cierta y tangible.

¿O acaso alguno de ustedes no ha sentido increíble cuando en sus peores momentos (al perder su empleo, al no tener dinero, al pasar por una enfermedad penosa, a la hora de que los corta la novia, en un divorcio, en una depresión, en un momento de duda y un larguísimo etcétera) siempre tienen a su lado a ese fiel escudero (hombre o mujer) que no los abandona ni a sol ni a sombra y los acompaña hasta el final de la aciaga travesía. Y lo que es mejor, esta persona en cuestión no te juzga, no te critica, no te cuestiona, no te regaña… solamente está ahí para acompañarte y para ofrecerte su mano y su apoyo ¡IN-CON-DI-CIO-NA-LES!

Así que si tu que estás leyendo esta colaboración en estos momentos, tienes la bendición de poder contar con un amigo (¡o con varios!), mis más sinceras felicidades porque eres poseedor de un verdadero tesoro. Y si no lo posees, ¡¿qué esperas?! Es momento de que empieces a buscarlo, no importa que sea tu primo, tu novia, tu esposa, alguno de tus padres, el señor de la tienda, el compañero de la banca de al lado en el salón, la chica que te atiende en el restaurante… ¡cualquiera tiene madera para eventualmente convertirse en tu gran amigo! Te lo digo en serio.

CONTEXTO

La amistad (del latín amicus; amigo, que deriva de amore, amar) es una relación afectiva entre dos o más personas.

La amistad es una de las relaciones interpersonales más comunes que la mayoría de los individuos tienen en la vida y ésta se da en distintas etapas y en diferentes grados de importancia y trascendencia.

Nace cuando las personas encuentran inquietudes comunes. Hay amistades que nacen a los pocos minutos de relacionarse y otras que tardan años en hacerlo.

Sin embargo, la verdadera amistad dura toda la vida y se demuestra en la preocupación por el amigo, interesándo­se por su bienestar, sus problemas y logros. Mas como solía decir Cicerón: “Sólo en el peligro se conoce al verdadero amigo”.

AMIGOS POR SIEMPRE

Emanados de la prolífica imaginación del genio Charles M. Schulz (1922-2000), estos simpáticos personajes son, por mucho, superando incluso a los humanos, la más perfecta personificación de la amistad: se trata de Charlie Brown y su pandilla, quienes por espacio de medio siglo nos enseñaron a todos los habitantes de este universo qué características debe tener un verdadero amigo y cómo se comporta éste frente a aquéllos que considera como tales.

El perro Snoopy y su inseparable Woodstock, el pájaro amarillo, ambos con su irónico y mordaz silencio; Lucy con su histeria; Linus con su cobijita de seguridad; Marcia con su genial Señor a la desaliñada Patty; el morenito Franklin y, por supuesto, Charlie Brown… ¡hasta tenían un amiguito sueco-mexicano llamado José Peterson! Quizá por esta única ocasión podría cambiarle a este espacio el nombre de Exclusivo para hombres al de “Exclusivo para amigos”. ¡Felicidades a todos los que tienen un amigo de verdad!

¿QUÉ ESCUCHAR?
YOU’VE GOT A FRIEND IN ME,
RANDY NEWMAN, 2006
Con todo y que se trata de una melodía de corte infantil y que fue incluida en el soundtrack del filme Toy story, en la letra de esta canción todos en este mundo (niños y adultos por igual) nos podemos sentir identificados por los conceptos tan bellos que maneja Newman.

¿QUÉ LEER?
LOS TRES MOSQUETEROS, ALEJANDRO DUMAS, 1844
Por generaciones el lema “todos para uno y uno para todos”, extraído de esta obra maestra de Alejandro Dumas, engloba a la perfección el concepto más elevado (cuasisa­grado) de lo que es la amistad. Sin duda alguna, A­thos, Porthos, Aramis y D’Artagnan son los amigos más famosos de todos los pos.

¿QUÉ VER?
FRIENDS, 1994-2004
Durante una década, estos inseparables amigos neoyorquinos –Jennifer Aniston, Lisa Kudrow, Courteney Cox, Matt LeBlanc, Matthew Perry y David Schwimmer– nos enseñaron, a través de hilarantes, dramáticas y muy vívidas peripecias lo que significa ser un amigo real. Toda una lección de vida adaptada a una teleserie.


CONSULTORIO SEXUAL

Tengo muchísimos años de conocer a Adolfo, desde la adolescencia. Por lo regular siempre me ha demostrado su amistad, pero cada que yo tengo una relación (noviazgo e incluso mis dos matrimonios) siempre le encuentra mil defectos a mi pareja y me aplica “la ley del hielo” y se aleja de mí. Eso me lastima.
Alejandra Morúa (Playa del Carmen, Campeche)

“Evidentemente lo que está sucediendo con Adolfo, querida Alejandra, es que tu amigo no es verdaderamente “tu amigo”, sino que por su comportamiento contigo en determinadas circunstancias es celoso/posesivo porque tiene sentimientos hacia ti”.


PARA REÍR

Después de varios días de no saber nada de su amigo Gilberto, Ambrosio se lo encuentra feliz celebrando en una cantina.
-Oye, Gilberto ¡qué maravilla verte tan contento! ¿Qué estás celebrando?
-Que mi mujer se fugó con mi mejor amigo.
-Pero qué barbaridades dices, además… ¿no se supone que yo soy tu mejor amigo?
-Pues yo pensaba que sí, pero no…
-No lo conozco. ¿Quién es, cómo se llama este cuate?
-La verdad no sé ni cómo se llama ni sé cómo es. Pero al escaparse con mi esposa automáticamente se convirtió en mi mejor amigo. ¡Salud!


VÍA FACEBOOK
José Luis Lobato: “La verdadera amistad es el estar bien con uno mismo, para así compartir nuestros buenos momentos con los demás y eso crea relaciones compartidas”.
Patty Torres: “El amigo es aquel que pasa a ser parte de tu familia, que está a tu lado en todo momento (agradable y desagradable) y que siempre te ayuda a salir del bache: moral, psicológico, monetario…”.
Rocío Cuevas del Mazo: “Mi mejor amigo es mi esposo, porque desde el momento que pensó en pedirme matrimonio me demostró que confía en mí y así empiezan las grandes amistades”.