El vestido negro es una de las prendas imprescindibles en cualquier guardarropa y al que le puedes sacar muchísimo partido, desde llevarlo a la oficina hasta ser el atuendo perfecto en una fiesta.
Muchos le llaman el comodín porque es el que te salva de situaciones inesperadas. Fue Coco Chanel quien en la época de los años veinte lo lanzó en las pasarelas otorgándole un poder que a la fecha posee.
Sin embargo, a pesar de que te da un toque chic y sexy, tienes que saber combinarlo, ya que vestirte totalmente de negro puede resultar contraproducente.
Para evitar esos tropiezos, primero debes adquirir aquél que vaya con tu estilo y complexión. Por ejemplo: si eres ancha de caderas, te dará cierto equilibrio; y si tienes curvas, un modelo más clásico escotado y de corte en la cintura se te verá mejor.
Así que dale variedad a esta prenda, sólo es cuestión de ponerle imaginación y creatividad.
Tips
- El vestido negro básico es aquel de corte recto que se amolda perfecto a tu busto y cintura. De cuello redondo y a la altura de la rodilla.
- En el día. Llévalo con tonos alegres o zapatos color coral. Ponte una mascada en el cabello o déjatelo suelto. Usa brazaletes grandes.
- Por la tarde o en la oficina. La prenda no debe ser ni muy corta ni muy escotada. Acompáñala con un saco casual que se acople a tu cintura y un maquillaje moderado.
- De noche. Combínalo con dorado y accesorios negros para verte sofisticada. El peinado puede ser recogido con un maquillaje cargado. Una gabardina a la altura del vestido es la opción.
- Asesoría: Mariana Chacón, coordinadora de moda de la Universidad Jannette Klein.



























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