Aunque se trata de un tema en extremo delicado y del que se habla muy poco de manera abierta, es muy frecuente saber de casos en los que un hombre comienza a cortejar a una guapa mujer contemporánea a él y al final acaba enamorado de la madre de ésta, situación que en la mayoría de las veces en que se presenta envuelve una problemática sumamente compleja.

Ya sea en tono serio o en broma, han sido vari@s l@s lector@s que se han acercado a mí para pedirme consejo y orientación con respecto a este tema. Algunos lo vivieron en carne propia, otros más lo están experimentando en estos momentos y varios (debido a su curiosidad e inexperiencia) están tentados a dejarse envolver por las seductoras aristas de una situación de esta índole.

Por principio de cuentas, más allá de las cuestiones inherentes a los deseos y los instintos es muy importante que tanto hombres como mujeres siempre tengan muy presente una cuestión de peso que debe permear en todos aquellos individuos que consideran de elemental trascendencia cuando viven en sociedad: los valores. Sí, porque nos guste o no desde niños somos enquistados en un núcleo en el que a diario convivimos a diferente nivel con nuestros semejantes y si no poseemos una mínima pizca de respeto hacia éstos y las normas o reglas que han establecido, simplemente no podemos convivir con ellos al mismo nivel. Punto.

Cierto, no se puede tapar el sol con un dedo, hay mujeres maduras que son sumamente atractivas y en algunos casos superan en belleza y atributos a sus hijas, lo cual indudablemente provoca que sean objeto de deseo de muchos hombres (sin importar la edad o condición de éstos). Sin embargo, en una situación en la que un muchacho comienza a sentirse atraído por su suegra y en la que éste van encontrar dificultades para poder manejar sus ímpetus, lo ideal será que “la manzana de la discordia” (la mamá de la novia o esposa) haga acopio de cordura y de inmediato haga entrar en razón al yerno, ya sea a través del diálogo frontal y respetuoso, o simplemente poniendo distancia entre ella y él para evitar dificultades posteriores.

Lamentablemente, en algunas ocasiones no sucede así y sobrevienen innumerables desgracias y conflictos…

Por eso, si tú eres hombre y estás viviendo una situación de este tipo, te recomiendo que en primer lugar revalores tus sentimientos hacia tu novia o esposa. Si después de hacerlo concluyes en que tu amor por ella no es tan grande o tan sólido, pues simplemente corta por lo más sano y haz lo que te dicte tu corazón.

Si eres una mujer cuya pareja está mostrando un inusitado interés por tu mamá, te sugiero que analices con cabeza fría la situación y veas si el tipo con quien estás realmente vale la pena como para que confrontes a tu madre y le digas que muestre un poco de decoro y que no le “tire los perros” (porque a veces sucede que hay mamás que son de moral distraída y le disparan a todo lo que se mueve, incluidos los novios o esposos de las hijas).

Y finalmente, si tú eres esa mujer madura que está sintiendo cosquilleos por el novio o el esposo de tu hija, mejor piénsalo dos veces. Ningún hombre en este Universo vale lo suficiente como para que le causes una herida gigantesca a alguien que es de tu propia sangre, amén que el escarnio social del que podrías ser víctima puede durar para siempre.


CONTEXTO

En las islas Banko el yerno y la suegra deben evitar aproximarse el uno al otro y cuando por casualidad se encuentran ella debe apartarse y volver la espalda hasta que el esposo de la hija haya pasado.

En las islas Salomón el hombre casado no debe ver ni hablar con su suegra y cuando coincide con ella debe fingir no conocerla y alejarse inmediata­mente del lugar donde estén y, si deber, haber algún tipo de comunicación verbal, ésta debe realizarse por medio de una tercera persona. Por otra parte, en la etnia zulú (Sudáfrica), existe la costumbre de que el varón debe avergon­zarse de la suegra, no entrar en la misma cabaña donde se encuentre ella y si por alguna razón coin­ciden, él debe escon­der­se tras los arbustos o taparse la cara con el escudo.


PERSONAJE

Conocido como uno de los personajes más pervertidos que han existido en la historia de la humanidad, Donatien Alphonse François de Sade (el Marqués de Sade), no sólo se destacó como el prolífico estandarte de la llamada “literatura torcida”, también fue célebre por sus múltiples amoríos con mujeres prohibidas por las cuales incluso fue encarcelado en su natal París, Francia.

Uno de los episodios más sonados del márques es cuando contrajo matrimonio con Renèe Pèlagie Cordier de Launay de Monreuil. Meses des­­pués es puesto en prisión por orden del rey de Cerdeña a petición de su suegra debido a que ésta descubrió que había seducido a la hermana menor de Renèe, con quien huiría. Sin embargo, aunque no está plenamente documentado, se sabe que el odio que la suegra le profesaba al Marqués de Sade tenía que ver con el resentimiento que ésta acumuló hacia él porque en una ocasión ella quiso seducirlo y éste la rechazo.


¿QUÉ ESCUCHAR?
ME GUSTA TU MAMÁ,
ZANGRE Q-AGULADA, 1993
Estos simpáticos y socarrones roqueros sudamericanos supieron plasmar en esta canción una problemática que suele presentarse con mucha frecuencia entre los jóvenes y sus novias. Humor, ironía y mucha irreverencia… más que recomendable.


¿QUÉ LEER?
UN HOMBRE PARA DOS MUJERES, 1999
Autora de más de 160 novelas del género rosa-romántico, la inglesa Anne Mather (su nombre real es Mildred Grieveson) aquí nos habla sobre la historia de Jack Lombardi, la novia de éste (Julie) y su suegra. La historia se complica a grado tal que el final es inesperado, pero igualmente emocionante.


¿QUÉ VER?
LUCÍA Y EL SEXO, 2001
Extraordinaria película del español Julio Médem que lanza al estrellato a Paz Vega y en la que dentro de las múltiples tramas enredadas que aborda, maneja una muy sui géneris relación entre una madura actriz de cine porno, el esposo de ésta y la hija de ambos (bueno, es hijastra del señor).


CONSULTORIO SEXUAL
Soy viuda, tengo 48 años de edad y me dedico en cuerpo y alma a atender a mis dos hijas, ambas universitarias, la mayor tiene 24 años y la menor 21. Hace siete meses la más chica comenzó a salir con un muchacho de 26 años que frecuentemente me “tira la onda” y no sé qué hacer, porque me atrae demasiado pero no quisiera causarle una herida a mi pequeña… pero soy de carne y hueso.
Gabriela Maycote (Saltillo, Coahuila)

“Entiendo que eres de carne y hueso, pero asumo que también eres una persona cerebral, controlada y con valores. Por sobre todas las cosas, en esta vida siempre debe haber un respeto hacia la familia, pase lo que pase y sientas lo que sientas.”.


VÍA FACEBOOK
Juan Miguel Hernández :
“Es algo muy comprometedor. Lo mejor es alejarse y no hacerle daño a nadie”.

Raúl Marcello:
“Siempre hay que escuchar esa voz interior que nos dice ‘peligro’. Si es algo que nos gusta y está prohibido, mejor alejate”.

Miriam Saldaña:
“Lo que yo siento por mi hija es inmensamente mayor que cualquier hormona personal. Nunca le haría eso ni a nadie que yo respete”.