El olfato presenta funciones relacionadas con nuestra sobrevivencia, reproducción y comporta­miento social. Una de las estructuras cerebrales que se encarga de procesar toda la información que percibimos a través del olfato es el bulbo olfatorio, compuesto por diferentes tipos de neuronas que requieren mucho gasto energético, por lo que tienen una vida corta.

Como respuesta evolutiva a estos desafíos, nuestro cerebro tiene la capacidad de renovar estas células para que no se pierda la función olfatoria, aun en la edad adulta.

Se trata de un proceso que implica la formación, migración y maduración de nuevas neuronas para que puedan realizar correctamente dicha función, y es sin duda, sorprendente.

Esta cualidad hace que nuestro olfato pueda responder a diferentes olores que incluso pueden ser tóxicos y que están presentes diariamente en el aire que respiramos. Además, nos permite seguir obteniendo información y así aprender de nuestro entorno.

3% de las neuronas lo­gran madurar e incorporarse al bulbo olfatorio para cumplir con su actividad diariamente. Durante este proceso, la mayoría de las nuevas células generadas se muere.


RECONOCIÉNDOTE
El olfato participa activamente en la formación de la memoria.

–Es uno de los sentidos que aporta gran cantidad de información.

– Además de reconocer olores volátiles, también somos capaces de reconocer personas mediante las feromonas.

– Esta información se procesa en otra estructura llamada sistema olfatorio accesorio.

– Las estructuras cerebrales que participan en el olfato son de las primeras que se forman en el desarrollo del sistema nervioso central.


AUXILIAN A LAS NEURONAS
Los astrocitos son células que ayudan constantemente a las neuronas para funcionar adecuadamente, protegiéndolas y ayudándolas a su metabolismo.


ZONA SUBVENTRICULAR
En esta región cerebral se lleva a cabo la etapa de proliferación celular en la edad adulta, que dará origen a dos tipos: neuronas y astrocitos.


EJERCITANDO EL OLFATO
El sistema olfatorio es muy dinámico. Cuando tenemos a nuestro olfato muy activo, el sistema olfatorio realiza un mejor proceso de neurogénesis.


NEUROGÉNESIS ADULTA

Rompiendo con paradigmas
El hallazgo de la neurogénesis en el cerebro adulto vino a romper con creencias que aseguraban que una vez que el desarrollo del cerebro llegaba a la etapa adulta con las estructuras cerebrales bien conformadas, las neuronas ya no eran capaces de dividirse y entrar a las redes neuronales ya establecidas.

Si bien es cierto que las neuronas ya no presentan división celular, hay zonas cerebrales que contienen células madre que pueden dar lugar a nuevas neuronas y establecerse en sistemas neuronales maduros, como es el caso del sistema olfatorio.