Parecemos un mal chiste. Estamos todo el día, todos los días mentándole la madre a los pre can di da tos y precandidatas porque no les creemos. Durante todo el periodo que les toca tundimos a los huevones diputados, los ineptos alcaldes, los opulentos jueces, a los cínicos veladores electorales, a los infames líderes sindicales... pero siempre los ciudadanos salimos limpios y sin salpicarnos de basura.

Siempre la culpa es del otro, del de enfrente. O la chingadera se hizo sola: “la democracia fracasó”; “el sistema se hundió”. Los ciudadanos, usted lector, nuestras familias, los votantes... nunca nos hacemos responsables de cualquier situación que tenga que ver con nuestra realidad como país y, en cambio, nuestra apatía se construye en mitos que perduran y se heredan. Nunca somos responsables, porque, me parece, nunca hemos entendido el poder que tenemos. No somos culpables del pésimo de-sem peño de cualquier funcionario que no funciona; de un juez que no juzga, sino corrompe; de un poli que nos muerde; de un hospital público que no nos atiende; de un líder charro que nos pasa encima; de los medios de comunicación cuando mienten; de los funcionarios que protegen a los criminales.

Tiramos la piedra y escondemos la mano. Lanzamos el voto a la urna y escondemos la cara. Sí, la cara que debe plantársele al diputado pa decirle: “a ver cabrón, a ver cabrona, tú no vas a olvidarte de mí, de mi comunidad y de quienes te dimos el voto”. Lo mismo al presidente, al gobernador, al alcalde que    endeuda o se hace rico a costa de noso tros. En fin, no nos involucramos construyendo la democracia con nuestro interés, acciones honestas y honoradas y exigiendo que nos gobiernen con honestidad y capacidad.

¿Ya sabe por quiénes, en los distintos cargos, votará este mes de julio? ¿Ya leyó sus historias? ¿Ya sabe de dónde vienen y si los acusan de qué? ¿Ya vio el historial, el pasado político de quienes hoy repiten lo mismo para no hacer nada cuando tengan el cargo? ¿Les cree o se trata de votar del menos peor? ¿Ya pensó que si vota por quienes están de la chingada, se va a repetir la historia?

Usted, ¿qué va a mejorar en este 2012 en su vida como ciudadano? ¿Qué hará por que en su familia se lea más? ¿Qué hará para que en el barrio haya más participación? ¿Sigue creyendo que las pequeñas acciones ciudadanas en casa, la colonia, el Metro, la calle, la oficina, no valen?
¿Sigue creyendo que somos un mal chiste? ¿Cree, como yo, que este año vale la pena comenzar a hacer las cosas diferentes? Poco, a poco... uno mismo es un gran comienzo. Se me hace.

EL MONO

Enrique Peña repiensa su estrategia y le sale bien. Se vacuna contra ataques futuros, revela su vida privada y pide él mismo “juicio público” sobre sus mentiras en el matrimonio y en su vida personal. Se lo pide a un México machista donde el que tiene “más viejas” es más chingón. En otro país, ya no tuviera candidatura.

EL MALABARISTA

El domingo próxi mo los panistas escogerán a su candidato entre las siguientes op ciones de panadería: la chilindrina Vázquez Mota, el bolillo Creel y el ladrillo Cordero. Sea quien sea, ¿cuán to Royal necesitarán para intentar subir al copete de las encuestas?

LA PAYASITA

La maiztra Elba Esther Gordillo anda desencajada, con la cara chueca del coraje, porque otra vez la echa ron del PRI. Dicen que aun así le venderá caro su amor al tricolor y lo apoyará. Pero La Maestra sólo vale el .4% a .6% de votantes, nada dicen unos; con lo que “ganó” Calderón, dicen otros.

PALOMITAS

Para vomitar, con la homofobia de Manuel Espino, expulsado panis- ta: “Que personas del mismo sexo mantengan un vínculo jurídico es un derecho; llamarlo matrimonio es innecesario; que adopten, absurdo”.