El complejo natural de Djavolja Varos (Ciudad del Diablo) es una auténtica maravilla que con su misteriosa belleza conquista cada vez más a los visitantes y su imaginación.

Está situado en el monte Radan, a unos 320 kilómetros al sur de Belgrado y a una altura de 700 metros sobre el nivel del mar.

Consiste en dos fenómenos naturales poco comunes en el mundo, y una mina de hierro del siglo XIII. Uno de esos fenómenos naturales es un grupo de 202 figuras de tierra, formadas durante siglos por efecto de la erosión, y con forma de estilizadas pirámides, torres o aparentes cuerpos humanos.

Las extrañas formaciones, que parecen desafiar a las leyes de la gravedad, están agrupadas en los cañones del Diablo, a la izquierda, y del Infierno, a la derecha, que deben su siniestro nombre, al igual que Djavolja Varos, al ambiente poco acogedor y de misterio que los rodea y al miedo que infunde el aspecto de este paisaje.