Algunos fanáticos expresan su amor hacia sus autos comprándoles llantas nuevas, mientras que otros sólo coleccionan réplicas en miniatura. Pero Daniel Velarde, un fanático de los Mustangs de 24 años decidió expresar su amor de manera permanente tatuándose el logo del Mustang en su brazo.

Y la ofrenda de sangre le redituó, pues con este acto ganó un Ford Mustang 2010, personalizado de tal modo que en la carrocería se muestra una réplica del tatuaje que se hizo en el brazo.

Velarde fue el ganador del concurso “The 10 Unleashed program” que pedía a los fans describir, en 250 palabras o menos, cuál sería su máxima fantasía con Mustang.