1.- Cuando tosas o estornudes, tápate la boca. Cúbrete la boca con un pañuelo de papel y después tíralo a la basura. Es importante que cuando tosas o estornudes no te tapes con tu mano, ya que en el caso de estar infectado por un virus, éste pasaría a la misma, y correrías el riesgo de volver a caer contagiado en cuanto te toques la boca o nariz. Además, cubriendo tu rostro al toser, evitas que el virus en cuestión se propague y más personas puedan caer contagiadas.

2.- En caso de que no tengas un pañuelo a mano. Cubre tu rostro con tu brazo si no puedes utilizar un pañuelo al estornudar o toser. Si estás contagiado por un virus, nuevamente evitarás que éste entre en contacto con tus manos o que se propague y contagie a más personas.

3.- No te toques la nariz, la boca o los ojos con las manos. Ni te imaginas la cantidad de cosas con las que entran en contacto tus manos a lo largo del día, muchas de las cuáles están sucias y contienen gérmenes. Por ello, conviene que te toques lo mínimo posible las partes de tu cara que actúan como focos de infección y contagio: nariz, boca y ojos.

4.-Lávate las manos Si has leído el paso anterior te habrás dado cuenta de lo importante que es llevar las manos limpias en todo momento, reducirás las posibilidades de contagio.

5.- No compartas cubiertos. Una de las principales vías de contagio del virus de la gripe A(H1N1) es la saliva. Por ello, es importante que evites utilizar cualquier objeto que haya podido entrar en contacto con la saliva de otra persona: vasos, cubiertos, utensilios de cocina, bolígrafos, etc.

6.- Ambientes ventilados, siempre. Nada peor que una habitación cerrada, calurosa y con un ambiente viciado si lo que quieres es evitar un virus. Procura ventilar siempre las habitaciones o lugares cerrados que frecuentes. No se trata de encender el aire acondicionado, que de por sí puede servir como medio de propagación de un virus, sino de que abras las ventanas y respires aire fresco.

7.- Mantén tu entorno limpio. Limpia con frecuencia los objetos y superficies con los que suelas entrar en contacto: tu escritorio, el teclado de tu ordenador, las sábanas de tu cama, etc. De esta manera eliminarás cualquier tipo de virus o germen que esté latente en los mismos. Otra medida higiénica muy recomendada es la limpieza de los suelos. Aspira, barre y friega el suelo de tu casa todas las semanas.

8.- Siga las recomendaciones del médico y no se automedique. Hacerlo podría esconder los síntomas de la Influenza y la salud del enfermo puede empeorar. Es mejor visitar al doctor para obtener un diagnóstico certero y evitar riesgos