Yu Shun, de 11 años, pertenece a los 12 millones de niños obesos de China y su objetivo para este verano era adelgazar, por lo que participó en un campamento destinado a cumplir su deseo a base de cuatro horas diarias de ejercicio en un gimnasio, un método contra el sobrepeso que se impone en el país.

Shun pesaba 67 kilos cuando sus padres le matricularon a un campamento para adelgazar en el "Gimnasio de Pekín" y en 15 días, de los 29 que dura la actividad, tras correr sobre la cinta, hacer pesas y practicar aerobic, entre otros ejercicios, bajó hasta los 61.5 kg.