Las chanclas, sandalias o flip-flops llevan varios años como imprescindibles accesorios de la moda veraniega, pero los podólogos alertan que no son lo más recomendable para los pies.

Caídas, cortes o problemas de circulación son algunos de los efectos negativos para la salud, pero también producen contracturas y, en caso de una emergencia, es imposible correr con este tipo de “calzado.

La Asociación Americana de Podología Médica advirtió esta que, al no llevar el pie bien sujeto, las chanclas dificultan el equilibrio y aumentan el riesgo de caídas. Además, los expertos indican que no se puede realizar ningún tipo de actividad física con ellas, ni siquiera cortar el césped, informa el diario El Mundo.

"Son cómodas para la playa o para ir a la esquina a comprar, pero no para andar más de 20 metros. Para caminar, lo ideal es que el pie esté sujeto por el talón", explica el podólogo Ángel Oliva.

Nunca para pies planos
Están contraindicadas para las personas con pies planos o con mucho arco y, también, para aquellas con diabetes y mala circulación. Un estudio de la Universidad de Auburn (Estados Unidos), demostró que la gente que lleva chanclas da pasos más cortos, fuerza más el tobillo al andar y sufre más dolores en las extremidades inferiores que quienes usan un zapato más armado que se adapta mejor al pie.

A su favor, los expertos señalan que este calzado es cómodo, fresco y más que recomendable para bañarse en sitios públicos e ir a la alberca, ya que ayudan a prevenir las infecciones por hongos.