Rocky la ardilla, podría ser la única ardilla que crezca pensando que es un gato, y es que el pequeño animal está adoptando los hábitos de su mamá, un gato.

Cuando Emmy, una felina, se embarazó y tuvo gatitos, sus dueños originales decidieron que ya no podían cuidarla, por lo que le pidieron a Jim y Karen Watkins que intervinieran, pero cuando recibieron la camada descubrieron que venía un animalito de más, publicó el Huffington Post.

Entre los 18 gatos que trajeron a su casa, también venía una ardilla bebé. La ardilla se cayó de un árbol en la casa de los antiguos dueños, y cuando vieron que no podía subir de nuevo decidieron ponerla con los gatitos recién nacidos de Emmy.

La mamá de la camada de gatitos adotó a la ardilla y lo ha tratado como si fuera uno más de sus hijos, ahora Rocky la ardilla actúa como gato, inclusive ronrronea cuando lo acarician.