Después de realizarse por 18 años en el Bryant Park, la Semana de la Moda de Nueva York cambia de sede. Ahora el glamour y la pasarela se trasladan al Lincoln Center, el corazón de la cultura y casa de la música, la ópera y el cine.

De esta forma, el evento que atrae a más de 100 mil asistentes, inicia un nuevo capítulo. “Como ya sabemos, todo cambio genera duda”, afirma la productora ejecutiva de este gran acontecimiento Christina Neault.

“Sin embargo, desde que hicimos el anuncio hemos observado que esto se ha convertido en una gran emoción. Los diseñadores se encuentran muy contentos por ser parte de esta primera experiencia”, agrega.

La nueva casa cuenta con más de 8 mil metros cuadrados, frente a los 6 mil 500 que tiene Bryant Park, lo que traerá grandes ventajas en cuanto a mejoras y servicios, pues los diseñadores podrán exhibir con más amplitud sus vestuarios y accesorios; y también se abrirán nuevos foros para otros sectores de la industria y conferencias de prensa.

“El espacio dará cabida a más jóvenes y diseñadores con gran futuro que desean mostrar sus propuestas. Esta temporada no sólo se verán a las marcas internacionalmente reconocidas como las casas Bill Blass o Carolina Herrera, sino también estrellas nacientes como Prabal Gu­rung, Ruffian, Mohapatra Bibhu Theallet y So­phie”, afirmó Neult, quien trabaja en la conexión entre la moda y el Lincoln Center.

Por otro lado, el creador Tory Burch señala “cualquier nueva ubicación realmente crea diferentes energías”. Y el Lincoln es un lugar emblemático para tener la Semana de la Moda, que inicia el próximo 9 de septiembre.