La materia prima de estos novedosos revestimientos es la cáscara de la almendra, la cual se tritura y mezcla con resinas de origen sintético, para luego someterla a un proceso de polimerización y, así, transformarse en objetos rígidos.

“De esta manera convertimos un residuo vegetal en una serie de objetos biodegradables y reciclables; además, que su proceso de fabricación no origina ningún residuo sólido, líquido o gaseoso”, explica en entrevista para Publimetro, Frédéric Weppe, director general de Aedena Representaciones, compañía que trajo al país, desde España, estos novedosos revestimientos.

Asimismo, Weppe subraya que estas piezas pueden fabricarse a petición de los interesados. “De esta manera, arquitectos, interioristas y particulares pueden diseñar sus propios revestimientos, así como otro tipo de piezas utilizadas en decoración: cabeceras, rodapiés, mostradores, barras, marcos molduras y relieves, entre otros”, enumera.