Cuando parecía que la rutina y la monotonía nos imposibilitaban conocer nuevas experiencias, nos encontramos con que aún quedan cosas por descubrir. ¿Por qué genera este efecto el viajar?
Viajar y vivir en carne propia la experiencia de un lugar nuevo, con una cultura y costumbres diferentes, es lo que puede producir este efecto.
Según el psicólogo Pa­tricio Furman, viajar nos ofrece la oportunidad de ver, al menos por un rato, que es posible ser libre, pe­ro sólo por un rato.