He estado reflexionando sobre el concepto de “comprar mi propio clóset”. En los últimos meses, he escuchado dicha frase. Por supuesto que parece una solución económica, aunque la mayor parte de las sugerencias para hacerlas tú misma, que he visto en revistas y periódicos, son demasiado complicadas para algunas personas.
Claro, puedo actualizar mi abrigo o blusa de algodón, con cambiarle los botones (y lo he estado haciendo por años), pero no tengo el tiempo o los medios para reconstruir un viejo vestido y después añadirle olanes y trabajar en él, hasta hacerlo lucir “como” una creación de Marc Jacobs (tal y como sugirió un gurú de la moda hace algunas semanas).
Cuando quise encontrar un vestido que me ajustara perfecto pensaba salir de compras, pero no estaba dentro de la posibilidad de mi cartera, por eso decidí “comprarlo” dentro de mi mismo clóset y renovarlo, así evité gastar mi dinero.
Haciendo el escepticismo a un lado, decidí sacar mi costurero y realizar un pequeño experimento con la idea, hace dos semanas, cuando finalmente roté mi guardarropa de invierno y primavera.
Cada temporada, boto todo lo que ya no voy a usar. Pero en esta ocasión, decidí darle un serio y profundo segundo vistazo. ¿Habría alguna manera de que volviera a usarse?
Algunos fueron fáciles. Una blusa vieja de Phillip Lim que compré hace varios años se sentía muy pesada para el ardiente verano neoyorquino y muy ligera para su inexistente otoño. Pero en Londres, podría ser útil.
Un brazalete vintage con el cierre roto, lució como nuevo después de que le agregué un listón de otra blusa. También resucité un par de pantalones cortos, aprovechando que el estilo viejo y rasgado está teniendo un segundo aire.
Así conseguí tres “nuevos” artículos para primavera, que es mejor que ninguno, supuse. Pero el verdadero ingreso importante a mi guardarropa vendrá de las piezas que he presupuestado comprar: una chamarra ligera que me durará hasta el otoño, un traje de baño y unas fabulosas sandalias.
En conjunto, creo que la mayoría de estos consejos de sastrería forman parte de un paquete de sentido común (compra estratégicamente, gasta menos en artículos de tendencia y revisa tu guardarropa antes de comprar cosas nuevas).
“Hazlo como te plazca”

























/templates/img/lists/bullet-white.gif)


















/templates/img/global/5-col-line.jpg)

