Por primera vez, una mujer a quien se le restauró la fertilidad con un trasplante de ovario logró tener su segundo bebé, informan médicos en Dinamarca.

Stinne Holm Bergholdt había quedado estéril después de someterse a un tratamiento de cáncer. Pero antes del tratamiento se le extrajo tejido ovárico para congelarlo y trasplantarlo posteriormente.

Hace cinco años fue sometida al trasplante de ese tejido y en febrero de 2007 la señora Bergholdt dio a luz una niña.

Después, en 2008 descubrió que estaba embarazada por segunda vez y en septiembre de ese año dio a luz a otra niña.

El logro de Stinne Holm, dicen los expertos, demuestra que los tejidos ováricos pueden seguir produciendo óvulos muchos años después de haber sido congelados en nitrógeno.

Y en teoría, esto podría permitir a las mujeres prolongar indefinidamente su fertilidad y concebir un bebé de forma "natural" años más tarde en su vida.

Criopreservación
"Estos resultados demuestran que la criopreservación de tejido ovárico es un método válido para preservar la fertilidad" afirma el profesor Claus Yding Andersen, médico de la señora Bergholdt y experto en reproducción humana del Hospital Universitario de Copenhague.

El procedimiento conserva en nitrógeno líquido tejido ovárico extraído de la paciente y posteriormente, en el caso de Bergholdt, cinco delgadas capas de tejido ovárico le fueron trasplantadas en lo que quedaba de su ovario derecho.

El órgano comenzó a funcionar de forma normal otra vez y después de recibir un tratamiento leve de estimulación hormonal logró embarazarse.

"Fue una enorme sorpresa descubrir que mi cuerpo estaba ahora funcionando con normalidad y que podríamos tener al segundo bebé sin pasar por los tratamientos de fertilidad", expresó Berholdt.

Las bebés Berholdt -Lucca y su hermana Aviaja- están en la lista de sólo nueve niños que han nacido en el mundo gracias a el procedimiento de criopreservación de tejido ovárico.

El procedimiento no sólo aumenta las posibilidades de fertilidad para las decenas de miles de mujeres menores de 40 años que son sometidas a tratamientos de cáncer, sino que también ha revivido la especulación de que la ciencia podrá ahora combatir la menopausia y permitir a las mujeres conservar su fertilidad hasta los 60 o 70 años.

La señora Bergholdt todavía cuenta con más tejido ovárico preservado en nitrógeno líquido y según el científico si lo desea, puede ser sometida a más trasplantes para seguir manteniendo su función ovárica una vez que el actual trasplante deje de funcionar.

"Siempre y cuando el tejido permanezca adecuadamente conservado en nitrógeno líquido, éste podría permanecer siendo funcional hasta por 40 años más. Sin embargo, por ahora esto no lo sabemos con certeza", agrega.