Quien este año no pudo hacer una escapada hasta la playa, siempre tiene el recurso de conseguir que el mar desemboque en su hogar, gracias a los complementos que puede incorporar a la decoración.
Hay firmas, ya sea en blancos o en accesorios decorativos, que ofrecen diseños que recuerdan a las noches veraniegas con cenas al aire libre. Ambientar la mesa resulta de lo más sencillo. Los platos serigrafiados con motivos marinos, empiezan por ser la mejor manera de ir entrando en materia. Las servilletas son otro de los complementos imprescindibles.
De papel y con motivos marineros constituyen el acompañamiento perfecto. También, para romper el cuerpo y patas de los crustáceos, se puede incorporar un pequeño tridente para sacar la carne de su interior y así los comensales lo tendrán más fácil.
Si quieres dormir en un ambiente marino, hay ropa de cama con estampados de caracolas, conchas de ostras y algas en tonos coral, azul o piedra, sobre blanco.
De algún viaje anterior, seguro habrás recolectado pequeñas conchas de diferentes colores y texturas, todo un universo marino que puedes llevar a casa para contemplarlo cuando no lo tengas tan cerca, con seductores arreglos.
Los más pequeños sueñan con mundos a bordo de barcos de vela, de catamaranes y de piratas, con unos coloridos visillos que les ayudan a imaginar
aventuras.
Estrellas y conchas
- Elige un jarrón transparente de boca grande, con el fin de poder colocar cada una de estas pequeñas joyas.
- Una mesa auxiliar o una repisa te servirá para colocarlo a la vista y recordar aquellos momentos.
- Como centro de mesa, y si prefieres un toque más informal, sitúalo sobre un cuenco de madera.
- El baño, el espacio de la casa más acuático, consigue un look marinero con detalles simples: textiles a rayas, armarios con puertas de persiana y colores claros.
- Utiliza un jabón con aroma a limón o brisa fresca; usa una esponja natural.
























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