Es cosa de querer, cambiemos hábitos alimenticios y hagamos del ejercicio una disciplina.

Al salir del circuito de El Sope, cuando termino de correr, Publimetro llega a mis manos y creo que ese vínculo me da una razón para escribir sobre la importancia de los espacios públicos para la población. Esos sitios de esparcimiento y recreación para la comunidad que debemos recuperar, porque México, lamentablemente, ocupa el primer lugar en obesidad. Encabezar esta lista a nivel mundial, es consecuencia de las fallas que hemos tenido Gobierno, legisladores y ciudadanos.

Les fallamos a los niños y a los jóvenes por no tener políticas públicas que hagan del deporte una actitud, una disciplina, un hábito y esa falta se paga con salud. Todavía estoy sorprendida por el reconocimiento de que México encabece este listado internacional y que no genere alarma en la población, porque cuando la sociedad pierde capacidad de asombro, abandona la lucha por revertir el problema. Todos tenemos que tomar medidas de manera urgente.

El Gobierno debe tener herramientas e instrumentos para abrir los espacios donde la gente haga ejercicio; información y educación en escuelas; obligar a particulares a proporcionar alimentos y botanas con valor nutricional.

No sólo es responsable la autoridad, la gente debe hacer conciencia que es corresponsable del problema. Son la mitad de la solución a esta crisis, si los padres asumen el compromiso de motivar en sus hijos el gusto por el deporte y alimentarlos correctamente. Muchos políticos no le dan el valor que verdaderamente tienen los espacios públicos; para quienes tenemos una formación de izquierda, la recuperación de estos es prioritaria; porque ahí se forman valores sociales que compartimos como comunidad. Si se fomenta la convivencia y el juego se le arrebatan áreas a la delincuencia.

El objetivo que perseguimos desde la izquierda es garantizar a la gente el derecho a vivir feliz. Me entusiasma la oportunidad de contar con este espacio que llega más allá de la clase política, a los ciudadanos interesados en informarse y comúnmente en involucrarse. Sólo si hacemos lo que a cada quien le corresponde, podremos avanzar.