Tras fracasar los cabildeos de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz, el Salón del Automóvil de México ha sido cancelado tras la salida de General Motors, Toyota y Volkswagen, entre otros. Ya lo habíamos anticipado en este espacio que el clima no era propicio para un evento en el cual aun no existe consenso sobre el tamaño de los espacios y la posición de los mismos para cada marca. Es un hecho que esto representa, un fracaso para la AMIA, comandada por Eduardo Solis que buscaba en este salón un poco de reflectores para seguir consolidando su posición y carrera.

Otro asunto no menos penoso, ha sido que la Secretaría de Economía no haya dicho nada acerca del llamado a revisión de los autos Toyota. El mensaje que mandan es que cualquiera puede vender coches sin importar la seguridad de las personas. La Profeco no es la entidad que debe ver por la seguridad de las personas, puesto que su fundamento es conciliar cuando existen desavenencias entre vendedores y compradores de bienes y servicios.

En este sentido, la Secretaría de Economía ya debería, al menos, haber citado a la gente de Toyota para verificar el estado real de los autos que venden en nuestro país y como diría el Chapulín Colorado, y ahora ¿quién podrá defendernos? En otro orden de ideas, viajé por el Metrobus para ver cómo se comportaba y qué tipo de servicio ofrecía. El servicio es muy bueno, salvo porque permiten que la gente esté en riesgo al viajar de pie.

Nada más peligroso que estar parado en un camión si éste se ve forzado a frenar de emergencia. Aquí dos sugerencias. La primera es que debería haber una línea rosa en la que de cada tres unidades una sola fuera para mujeres. Las pobres damas sufren los constantes acosos de los “caballeros” que aprovechando los brincos de la suspensión del camión se acercan lo suficiente como para tocar algo más que el aura de las señoras.

Asimismo, todos deberían viajar sentados y se debería evitar el sobrecupo. ¿Qué si son más unidades las que se necesitan? Pues, entonces, pongan más unidades y ejecuten correctamente una idea que es muy buena para nuestra ciudad. En este sentido, ahora no lo saludo desde el asiento trasero, sino parado cerca de la puerta de descenso del Metrobús.