Las compras en línea son muy atractivas por su facilidad; pero así como tomas precauciones en el mundo real, también debes ha­cerlo en el virtual. A continuación te presento al­gu­nas re­co­menda­cion­es muy importantes.

1. Identidad del vendedor. La confianza es básica para realizar transacciones en línea. Es por esto que necesitas identificar el nombre del sitio, el domicilio físico (calle y número, colonia, código postal, delegación o municipio, ciudad y estado) del vendedor y un número telefónico fijo.

2. Información sobre la operación de compra. Con­siste en la descripción del bien o servicio que te interesa comprar, así como el precio, una descripción detallada del artículo, costos de envío e impuestos, condiciones de entrega, políticas de cambio o devolución, así como las opciones de pa­go: en línea o depósito bancario.

3. Política de privacidad. De acuerdo a la Ley de Protección al Consumidor, el proveedor no puede transmitir a otros proveedores los datos que le proporciones, salvo que lo autorices.

4. Seguridad en la página al pagar. Con el fin de evitar que tu información personal y financiera sea interceptada y usada en tu perjuicio, las páginas don­de pagas (en las cuales capturas tu tarjeta de crédito) deben ser seguras.

Para comprobarlo de­ben tener: a) contar con una “s” en seguida de http, de tal forma que sea https; b) mostrar un candado o llave en la parte inferior o superior del navegador; y c) al dar doble click sobre este último elemento aparecerá una ventana con un certificado digital vigente.

Recuerda que tú tienes el poder y la Profeco también te respalda en Internet.