Rayados por la forma como vino de atrás para golear a los Pumas, mientras que Tigres salió con un empate de una cancha tan difícil como la de Toluca, con gol de Itamar Batista y de último minuto.

Los albiazules volvieron a demostrar su poderío a la ofensiva, destacando en general todo el equipo, sin demeritar ninguno y sí poniendo un especial énfasis a la reaparición de Aldo de Nigris y la actitud de Osvaldo Martínez, quien con un soberbio gol dio muestras de estar motivado por su regreso a la Selección de Paraguay.

Lo de Aldo merece mención aparte, es un delantero que estuvo a nada de colarse al Mundial, sólo que las lesiones lo marginaron de esa posibilidad, por lo que ahorita que está de regreso es una muy buena noticia para el Monterrey y el haber anotado un gol lo motivará aún más.

El problema ahora será para el técnico Víctor Manuel Vucetich al tener que elegir entre 13, 14 jugadores que tranquilamente pueden ser titulares en otro equipo, lo que derivará en una alta competencia por ganarse el puesto titular y el beneficio vendrá de rebote para la afición.

Otro elemento que me llamó la atención fue Hugo Santana, jugador que pelea cada balón como si fuera novato y que no cede nada al rival, siendo uno de los hombres más peligrosos al ataque rayado.

Habrá quien piense que la expulsión del portero de los Pumas fue clave, de eso no tiene la culpa el Monterrey y si lo supieron aprovechar pues qué bueno. Ayer, Arsenal jugó frente al Liverpool y cuando los Reds se quedaron con un hombre menos fue cuando mejor jugaron, evidenciando que la expulsión de Joe Cole no los intimidó ni los replegó cuidando su arco.

Todo es cuestión de mentalidad, eso no me queda duda, Rayados aprovechó las condiciones en las que se fue dando el juego y eso también hay que reconocerse.

De Tigres fue loable su espíritu de lucha durante los 90 minutos, nunca renunciaron a buscar el empate cuando se vieron abajo y justo premio fue el penal que encontraron en el último minuto, mismo que capitalizó Itamar.