En grata sobremesa, salió a relucir el tema de las redes sociales de paga ya comentadas en mi artículo pasado. Lo que me llamó seriamente la atención fueron los ejemplos citados por mis compañeros de mesa, quienes refirieron haberse enterado que en estas redes o comunidades de Internet suele aparecer gente cuyos perfiles reflejan personalidades casi perfectas, reuniendo cualquier cantidad de requisitos, sin inconvenientes y casi con la vida resuelta; por ejemplo:

“Soy soltero, simpático, agradable, bien parecido, apuesto, serio y divertido, puntual y extrovertido; aparte de que me gusta llevar una vida sana, no fumo, no bebo, soy poseedor de excelente léxico, me fascina cultivarme fuera y dentro de mi persona. Llevo una vida holgada gracias a que soy empresario. Me gusta correr, esquiar, patinar, jugar tenis, etc., así como bailar, ir al cine y gozar de una buena lectura.

“Busco dama para fines amistosos esperando conocerla para establecer una relación seria. Que sea guapa, atractiva, alegre, elegante, con estilo y, sobre todo, con amplio tema de conversación; que guste del deporte, la vida sana y de la buena comida. Que se deje querer y apapachar, si es posible con excelente cuerpo y hermoso rostro, sin hijos y con la vida resuelta para compatibilizar bien”.

¡Cómo les quedó el ojo, chicos! De plano casi no quieren nada, y lo mismo sucede con las chicas que ofrecen y buscan personas con atributos y cualidades casi tal cual un paquete “todo incluido”.

Así es que, chicos, si ustedes se encuentran postulados en una de estas redes, quizá sea un poco mejor si se refieren con menos énfasis a su persona y tratan de conocer poco a poco a la candidata en turno. Recuerden que la gente suele desconfiar de los premios millonarios, así que evite a toda costa aparecer como el “premio mayor” y seguramente logrará mejores resultados en su búsqueda. ¡No todo lo que brilla es oro!

No olvide que un hombre como usted, con tantos atributos, no necesita de estas herramientas para conquistar a la mujer de sus sueños.