Pocas artistas juveniles en México tienen los reflectores tan encima como Belinda. Ella desde pequeña ha tenido que luchar con la presión de crecer y desarrollarse física y emocionalmente ante los ojos de millones de personas y de una incisiva prensa amarillista.
Belinda es deliciosamente criticable para muchos, es original y atrevida en su forma de vestir, hablar, comportarse, polémica en sus declaraciones y, más de una vez, se ha hecho de su vida y carrera escándalo y argüende.
Y es ahora cuando sus problemas están más complicados que nunca, es increíble que una chica que acaba de cumplir 21 años el domingo, se encuentre en medio de tantos problemas, que hasta para un adulto sin fama sería complicado sobrellevar.
Se presentó a responder durante casi 10 horas más de 600 preguntas con un parco sí o no, y esto sólo corresponde a las demandas de 12 empleados que alegan un despido injustificado. Falta saber qué pasará con la demanda que presentó en contra de quien fuera su amigo y apoyo, el empresario Mohamed Morales por amenazas, luego que éste le reclamó el incumplimiento de unas fechas y le exigió que regresara el auto de lujo, la casa que habita junto con su familia y los casi 2 millones de pesos que le otorgó para apoyar la promoción de su disco.
Qué tristeza me da ver cómo los papás de Belinda han perdido el rumbo para proteger a su hija. ¿Por qué no mejor desde un inicio dejaron la carrera de esta talentosa jovencita en manos de gente preparada, que recibiera un sueldo por lo que bien sabe hacer, en vez de andar experimentando? Qué difícil ha de ser que tu negocio sea tu propia hija. ¡Qué horror! ¿Cómo das de garantía el trabajo de tu pequeña para habitar la casa en la que estás y tener coches, servidumbre, lujos y dinero?
Lo peor del caso es que, al final del día, no cumples con todos y la que tiene que poner la cara es ella. No, no y no. De verdad, qué pena me dan ese tipo de situaciones en las que se olvida que los padres deben, ante todo, proteger a sus criaturas SIEMPRE y no exponerlas y mucho menos explotarlas.
Que a nadie se le olvide que esta niña, escribe, compone, actúa, modela, baila y ha vendido millones de discos y es increíblemente talentosa. Y que los efectos del acoso y morbo social se manifiestan en muchas estrellas como ella, que han tenido caminos más complicados, cayendo en drogas y adicciones muy fuertes como Lindsay Lohan y la mismísima Britney Spears.
Es demasiada presión y además, a mi parecer, una víctima del entorno y las circunstancias.












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