El punto. Si uno habla de un retrato fiel del poder que ejerce el empresario Carlos Slim, es recordar su participación en el Foro México ante la crisis: ¿Qué hacer para crecer?, que organizó el Congreso de la Unión. Me refiero a un foro convocado con gran pompa y que tuvo lugar durante tres semanas con la participación de decenas de importantes ponentes mexicanos y extranjeros: ex Presidentes, gobernadores, legisladores, economistas, secretarios de Estado y una pléyade de empresarios.
Sin embargo, la memoria colectiva y mediática recuerda sólo la participación de Slim, sus advertencias y su posterior confrontación con el Gobierno del presidente Calderón.
Si me refiero a los reflectores mediáticos sobre Slim, diré que no son obra de la casualidad. Todo mundo sabe que Slim acumula un poder perturbador. Y no hay que ser magos. Ese viejo dicho que los colegas añadían al nombre de Slim (Rey Midas, “todo lo que toca lo convierte en oro”), fue rebasado enormemente. Y los analistas de Semanario se preguntan: “¿cómo impacta la acumulación de poder individual en México cuando nos referimos a la democracia y las libertades hacia el futuro?”.
Pedro Salazar Ugarte (investigador de la UNAM), apunta que “el poder se convierte en un problema cuando comienza a acumularse”. En un proceso acumulativo se aumenta la capacidad para condicionar comportamientos de miles o millones de personas.
Ugarte agrega que “el acopio de poder se puede traducir en una potencial pérdida de libertad para los otros”. Algunos sociólogos indican que “el tradicional entorno de los negocios ya no contiene a Slim”. En estas redes del imperio de Slim, se suman al ingeniero: Carlos Marco Antonio y Patrick Slim Domit; Juan Antonio Pérez Simón, Jaime Chico Pardo, Antonio Cosío Ariño, Fernando Chico Pardo, Alfredo Harp Calderoni, José Kuri Harfush, Alfonso Salem Slim, José F. Romero Havaux, Arturo Elías Ayub, Carlos Hajj Aboumrad, Daniel Hajj Aboumrad, Ignacio Cobo, Rafael Kalach Mizrahi, Antonio Cosío Pando, Santiago Cosío Pando, Guillermo Simón y Alejandro Aboumrad.
El valor total de las empresas de la familia asciende a 108 mil 257 mdd. Las empresas del imperio Slim son las siguientes: Grupo Carso, IDEAL, América Móvil, Telmex, Inmboliaria Carso, CentMex, Inbursa, Sanborns, Fundación Carlos Slim, Sears, etcétera. Se calcula que alrededor de 230 mil personas trabajan para el grupo. Y entre sus consejeros mencionó a: Bill Clinton, Felipe González, David Ibarra Muñoz, Fernando Solana, Julio Frenk y Gabriel Guerra. No puedo dejar de mencionar a sus abogados: Agustín Santamarina, Rafael Robles Miaja y Michael J. Viola, además de sus financieros: Fernando Chico, Rubén Aguilar, Carlos Bremen, Ernesto Vega Velasco y Eduardo Valdés Acra.
Por otro lado, cuenta con un aliado en el Congreso: Heladio Ramírez. Por último, también tiene rivales como Francisco Gil Díaz, director general de Telefónica y ex secretario de Hacienda; y Alejandro Puente, de Canitec.
Y hasta la próxima, ¡abur!




















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