El respeto al maiceo ajeno es la paz. Primer Acto.

Usted como yo debe estar hasta el copete de escuchar puro pleito y habladurías delez­nables sobre los matrimonios homosexuales. Alucina como yo al Cavernal de Guadalajara (Brozo dixit) Juan Sandoval Íñiguez y a su estrategia contra crimihomosexuales organizados. Al carnal Marcelo Ebrard, autor de frases como: “Yo sólo sé que no maiceo”, “No por mucho maicear, se corrompen más temprano” o la máxima “El que esté libre del maiceo que arroje la primera mazor­ca”. Y todo por las acusaciones del pelado prelado contra Ebrard de corromper a los ministros de la Suprema Corte, para refrendar el derecho de adoptar de las parejas homosexuales.

Desde entonces, Sandoval Íñiguez no ha dejado de mostrarse como poseído por el demonio de la into­leran­cia a lo diferente. Marcelo teme las peores consecuencias de este pleito en las encuestas rumbo al 2012.

Nosotros estamos bien maiceados. Segundo Acto Estos enfrentamientos no sólo ocurren en esas altas esferas. Entre reporteros y el Cavernal Sandoval, también: “¿A ustedes les gustaría que los adopte una pareja de maricones?”

En plazas públicas: En Guadalajara el sábado se enfrentaron defensores católicos de Sandoval y de los derechos de homo­sexua­­les. Los conservadores, entre los que destacaron Jesús y Emilio, éste último conductor de TV; María y ambos hijos del gobernador Etilio González, estuvieron de lado de quienes sostenían pancartas que decían cosas como: “adopten a un perro, maricones”, “ustedes dense, pero dejen a los niños en paz”, mientras los otros replicaban: “Nos vamos a casar y vamos a adoptar” y “déjennos en paz, pederastas”.

En la escuela: El viernes pasado en el programa El Weso un estudiante del Instituto Politécnico Nacional votaba por una canción escrita por Fernando Rivera Calderón contra la intolerancia de la Iglesia católica, “yo voto por la canción de los jotitos”, dijo el chavo. Tuvimos que decirle que era mejor referirse a ellas y ellos como homosexuales, no como jotitos.

En nuestras casas: … ¿Cómo es en el hogar?

En el proscenio. Hugo Valdemar El vocero de la Arquidiócesis de México le dijo a Emeequis: “Sí puede haber buenos padres gays, pero no estamos en Europa”.