Juntos. Primer acto

Preguntaba hace semanas en este espacio “¿Por qué estamos ayudando a Haití y no a los más jodidos en nuestro país?”.

La respuesta de quienes me escribieron en Twitter y al correo electrónico de esta columna tienen un punto de convergencia: “Porque sabemos lo que se siente”. Todos sabemos lo que sienten los damnificados en Chalco: rabia, abandono, frustración, dolor en el pecho, tristeza, hartazgo…

El sábado hubo un maratón radiofónico al que bautizamos Chalcotón. W Radio e Ibero 90.9 unieron señales (emocionante) para invitar a la audiencia a donar muebles, artículos de limpieza, de uso personal, de cocina, para la rehabilitación de las colonias afectadas en aquella zona mexiquense. Donde no llegan las autoridades por ineficientes, corruptas y burocráticas, llega la sociedad organizada. Llegan las acciones colectivas, confiables. Llegamos usted y yo. Llegamos bien organizados.

Hay un hartazgo provocado por las fotos oportunistas y copetonas de Enrique Peña Nieto; de la pose cuidada de Marcelo Ebrard mientras pintan fachadas; por la gris presencia de Felipe Calderón. La asistencia del Estado no alcan­za, es ridícula, no es confiable.

Nos pintamos solos. Segundo acto

Llegaron 10 toneladas de ayu­da durante el Chalcotón, en las que se incluyen refrigeradores, colchones y hasta computadoras. Muchas gracias. Cuando se trata de echarnos la mano, na­die nos iguala. Eso somos los mexicanos: entrones, le amachi­namos cuando es cosa de ayudar. Somos sensibles.

La ayuda se va a repartir a través de la Parroquia de San Ignacio de Loyola, en la colonia Providencia. Gonzalo Rosas es el jesuita encargado de ese templo y quien tiene amplia experiencia en ayudar en estas circunstancias: “Hemos conocido a personas que ni siquiera nos imaginamos que existían, y mira, nos vienen a ayudar; están aquí empacando, donando. Están comprometidos con ellos mismos”.

Una vez que se juntó la ayuda, se transportó a esa parroquia, se hicieron listas negras, grises y blancas. En las negras están quienes necesitan ayuda inmediata y requieren artículos específicos. Las listas se harán públicas.

En el proscenio

¿Se quedó con ganas de ayudar? Entre a la página web www.ibero909.fm y ahí sabrá qué hacer.